domingo, 7 de diciembre de 2008

Corriente de la conciencia (en inglés)

Let me explain...

She is beautiful, she has a perfect body, and a beauty face.
She is a woman, a real woman...
I... I am a little girl. A little girl that fell in love with the mistaken man.

This feeling is like a prison, I can't escape... Really, I don't wanna escape.

I think you in the morning, evening, night...

Sometimes the air is full of love, so much, that my heart implode and explode.

But, I saw her, in this picture, and her smile stole me the force to believe in a future together.

When I remember the precious moment, I feel happiness.

I wish be with you, can say "we".

And everytime that you try say goodbye forever, you come back or I don't agree. And I see again the morning getting up with you. And every conciliation give a new force, a new hope.

I look you, and I try find some defect, something that I could hate, but... For my eyes, you are perfect, the person that I always wanted.

I wanna think that you will choose me, it's difficult, I know, but this and your kisses are the only thing that I have... of you.

Is fun to look oneself in the spoon..

(Porque yo pienso en inglés, con puntos y comas)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Dulce

Y estaba ahi, la nombré Amalia, pero prefiero llamarla Miel.
Miel estudia en un colegio emblemático de Santiago, y cada día se dirigía a la estación del metro. Y ahí fue donde la ví, de pie, esperando. Miel, porque se veía tan dulce. Miel llevaba dos bolsos, tenía la estatura promedio, sacó un brillito de labios que timidamente aplicó, y siguió esperando.
Miel tenía los ojos grandes y oscuros, largas pestañas, pelo negro y grueso, piel blanca y un poco manchada. Parecía parpadear lentamente, su boca tan apretada, sus ojos tan grandes, sus pestañas tan curvas...
Miel bajó en la misma estación que yo, pero se perdió entre la gente y en la dirección opuesta.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

¿Hace cuánto que no me ves?

Nunca había nevado.
Esa tarde Matías había llegado temprano del colegio y te había encontrado sollozando en la cocina,
-¿Mamá por qué lloras?
Sonreiste, le acariciaste la cabeza y le respondiste que no era nada, que sólo estabas cortando cebolla y eso te irritaba los ojos. Matías no te creyó nada, pero sabía respetar tu hermetismo y se fue a su habitación.


Matías sabía lo que pasaba. Hace unas semanas sus padres no se hablaban como antes, no se gritaban, no discutian, sin embargo había un dejo de rencor en sus palabras y ese brillo que había en sus ojos cuando cruzaban sus miradas, se habia extinguido. Ninguno de ellos tenía la culpa, pero se culpaban mutuamente en secreto.
Después de mucho tiempo juntos, después de tantos momentos que parecian la consagración de la unión más perfecta, habían decidido que no podian seguir así. No supieron cuando empezó, pero hace mucho tiempo los silencios se apropiaban de las instancias para compartir, no se pedian la opinión, no comentaban el día a día y él se iba a la cama dos horas más tarde que ella para encontrarla dormida; pero ella no dormía, lloraba y trataba de buscarle una explicación a lo que estaba sucediendo...
-No lo sé, simplemente no quiero contarle nada, es como si no confiara en él, sé que es una locura después de tantos años, tantas cosas juntos, pero creo que hemos perdido lo que nos unía.

Él trataba de llegar más tarde a casa para no encontrarse con esos ojos que tanto había amado hace unos meses...
-Si hay algo que realmente me pone de malhumor es no encontrar una explicación a lo que sucede. Fue como si de un día para otro ella y yo hubiesemos cambiado, hubiesemos perdido todo encanto a ojos del otro. No lo puedo entender!

Ese día, él también había llegado temprano y ella se había quedado en casa pues quiso tomarse el día para disfrutar pequeños placeres. Ella se sorprendió cuando escuchó a alguien entrando, sabía que no era Matías porque se había ido a su habitación, salió silenciosamente rumbo a la puerta y lo encontró. Él no escuchó sus pasos y antes de que, tuvieran tiempo de bajar la mirada o huir, estaban frente a frente, paralizados y mirándose fijamente. Hacía cuatro meses que miraban sin ver. Ella quiso decirle muchas cosas, él también, pero el éxtasis que produjo en ambos el reencuentro, fue mucho mejor que cualquier sonido emitido desde sus bocas. Ella lloró de emoción, sentía que volvía a encontrar a ese estudiante del que se enamoró hacía muchos años; él gritó eufórico, era como si siempre hubiese estado ahi la respuesta, ella era la respuesta, era como si se hubiese quedado dormido y al despertar encontró esa pieza hermosa que provenía de un sueño.
Matías llegó corriendo y fue testigo de aquello que tanto deseó, papá y mamá comunicándose. Miró hacia la calle y vió como caían débiles copos blancos, sus padres se abrazaban junto a él en la ventana y mamá decía que era todo como una segunda oportunidad, porque el día que se conocieron en aquel pueblito austral, nevaba.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Las cosas que no sabes.

Yo no sé que es lo que tú sientes.
Yo no sé que es lo que te lleva a tener esta vaga ilusión.
No sé que es lo que piensas, no sé que es lo que ves.
No sé si en estos momentos estas pensando en lo que has hecho.
No sé si alguna vez has pensado en mí.
No sé si alguna vez he podido volcar tu corazón, nublar tu razón y hacerte sentir lo que nunca has sentido.
Yo no sé si me dices la verdad, toda la verdad... No sé que es lo que tanto ocultas.
Jamás he sabido lo que pretendes aventurándote en este conjunto de alegrías y desazones.

Sin embargo sé porque es tan fácil para ti decir adiós, porque es tan fácil desconectarte y hacer como si nunca nada hubiese pasado. No existe el volver a empezar, no existe la segunda oportunidad, da igual... Fue uno de los miles de eventos que no fue cierto. Esos por los cuales no vale la pena seguir desgastándote.
Lo sé muy bien, pero me niego a creer...

Prefiero que seas una de las cosas que no sé, aquellas que anoté en mi pared, para averiguar, aprender. Quiero quedarme creyendo, intentando y queriendo.

(Catalina, lo siento, aqui no eres bienvenida)

martes, 21 de octubre de 2008

Como quieras.

Puedes quedarte ahi, seguir en lo tuyo, como si nada fuese a pasar. Pero yo te ofrezco algo que no podras rechazar. Es bien simple, tú me das una sonrisa, y yo puedo hacer que dure para siempre.

Pero, como dice la Francisca Valenzuela (que en todo caso no me gusta mucho como canta, pero sus letras son geniales):


"De lejos, bonito,
cierre su boquita mi niño
tus palabras
quedan sólo ahí
y que importan,
si ya no las creo

pero te quiero"


Tú siempre rechazaras mis invitaciones...


"Y aunque fuera de oro y miel
te quedarías

con el cuerpo de otra que

te dé alegría"


Mi personalidad es oscilante bonito, y hoy me siento bien porque puedo mirar las cosas de manera objetiva, como nunca debí dejar de hacer...
Pero sabes bonito, esto me divierte, me regocija y me da tanto placer como a ti.


Aún así, estoy aqui, ofrenciéndote esa sonrisa, de todas maneras. Porque me gusta tener un poquito de fe bonito, pero sólo un poco, porque nadie sabe cuál será el giro final de las circunstancias y personas en cuestión. Y no miento ahora si digo que me gustaría que las cosas se dieran como no espero!

"Y yo sé que estás con otra
y no me quieres de ese modo
sé que soy una masoquista
que te ve a ti en todo
sé que llegué hasta un punto
y tendré que frenar
pero hay algo malo

con fantasear"

viernes, 10 de octubre de 2008

Plasma (por ser y por no ser)

Con esa vida que sueles llevar.
Con esos químicos que sueles usar.
Con esas lágrimas que sueles, a veces, derramar.
Con las peleas sin sentido, con los gritos espontáneos.
Con la necesidad insatisfecha, con lágrimas otra vez.
Con puños apretados, con palabras al aire que omitan el pensamiento.
Con tus discusiones éticas, con tu obsesión por la lealtad.
Por la manera en que mueves las piernas y balanceas tu cuerpo al caminar.
Por tu voz con un aire intelectual que utilizas para flirtear a otro nivel.
Por tus ojos sinceros, por tu cuerpo pesado y etéreo.
Por tus palabras perfectamente estudiadas, y a veces, tan impulsivas.
Por necesitar tanto, por necesitar poco.
Por provocar sonrisas, por provocar lágrimas.
Por la ilusión inusitada.
Por la esperanza ciega, y el error recurrente.
Por ser las vacaciones en el sur, el chocolate pantagruélico, la mirada brillante, el abrazo infinito, el ároma buscado, el libro favorito, el color favorito, el cielo después de la lluvia, las flores de los ciruelos, la cordillera nevada, el ejercicio resuelto, la amistad duradera, el proyecto realizado, la familia unida, la pasión, la culpa atractiva, el placer culpable, la perfección imperfecta, la sonrisa en el espejo, la belleza humana, la naturaleza deslumbrante.
Por ser la vida, el destino, el mundo y la felicidad.
Por estar en la noche, en el día, a todas las horas, en todos los verbos.
Por ser el primer pensamiento de la mañana, y el último de la noche.
Por no ser el sueño recurrente.
Por no estar en las crisis, pero llegar justo a tiempo y compensarlo todo.

Porque estoy equivocada.

jueves, 2 de octubre de 2008

Hijo de ladrón - Manuel Rojas

"...Tal vez sea dícifil explicarlo y quizá si más díficil comprenderlo, pero así era y así es: dame tiempo para mirar y quédate contando tu mercadería; dame tiempo para sentir y continúa con tu discurso; dame tiempo para escuchar y sigue leyendo las noticias del diario; dame tiempo para gozar del cielo, del mar y del viento y prosigue vendiendo tus quesos o tus preservativos; dame tiempo para vivir y muérete contando tu mercadería, convenciendo a los estúpidos de la bondad de tu programa de gobierno, leyendo tu diario o traficando con tus productos, siempre más baratos de lo que los pagas y de lo que los vendes. Si además de tiempo me das espacio, o, por lo menos, no me lo quitas, tanto mejor: así podré mirar más lejos, caminar más allá de lo que pensaba, sentir la presencia de aquellos árboles y de aquellas rocas. En cuanto al mar, al cielo y al viento, no podrás quitármelos ni recortarlos; podrás cobrarme por verlos, ponerme trabas para gozar de ellos, pero siempre encontraremos una manera de burlarte. El hombre aguijonea al hombre, cosa que no hace el buey con el buey: anda de prisa, no te demores, el cliente espera, lleva esto, trae lo otro, hazme lo de más allá, despacha aquello, y aguijoneando a los demás se aguijonea a sí mismo..."

jueves, 25 de septiembre de 2008

Buenos días Realidad!

Se despertó violentamente, de golpe olvidó los sueños que tuvo y la información necesaria para sobrevivir al mundo apareció: es martes, en la mañana hará frío, en la tarde calor; anoche escogiste la ropa que te pondrías hoy, guardaste en tu bolso todo lo que necesitarías, anoche discutiste con él, pero antes de irte a dormir lo llamaste para pedirle disculpas por tu cambiante ánimo y él también se disculpó por su reacción indiferente; hay suficiente dinero para el día, en los bolsillos; hoy no cambia el plan, y en un momento más te levantarás, tomarás tus cosas, desayunaras y saldras apurado, conectarás los audifonos y te molestaras porque hace más de un mes escuchas las mismas canciones; la entrada para ver a Madonna está en el velador bajo llave y llevas la llave junto a tu cuerpo, todo está en su lugar y debes cerrar bien la puerta de la calle, la tiras hacia tu cuerpo, introduces la llave y giras dos veces en sentido antihorario. Caminas las tres cuadras, por la vereda, hacia el norte, sin apegarte mucho a la reja de la casa azul marino porque el perro no es muy amigable. Cruzas la calle y lo esperas, él te recoje todas las mañanas, porque dice que compartir el auto ayuda al medioambiente, tú que crees lo mismo, sonries, pero en el fondo lo que más te agrada es viajar esos cuarenta y cinco minutos habituales junto a él, escuchando grupos indie y comentando nimiedades. Cuando comienzas a ver las paredes de color celeste cielo, tu corazón se acelera, porque las despedida es complicada para ti, mas para él no. Un cálido apreton de manos, "Que te vaya bien" dice con una sonrisa exquisita en sus labios y tú le devuelves la sonrisa como puedes, pues tiemblas nerviosamente. Volteas, se desdibuja la sonrisa y te dices "Mañana mismo le digo que ya no necesito que me lleve más al trabajo" pues sabes que tiene a alguien que le quita el sueño, y que díficilmente tú podrías ocupar su lugar. Postergas la decisión, y la mañana siguiente te encuentras de nuevo en el auto verde brillante, escuchando indie nerviosamente y con ganas imperiosas de tomar su mano cuando pasa el cambio.
Aún no abres bien los ojos, y sigues escuchando el despertador, pero ya sabes como será el día, por ese golpe tóxico de información que llega apenas separas los párpados.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Sobredosis de fantasía.

Sabes, eran las 5 de la madrugada y seguías pensando en aquello que no debías pensar.
-Catalina, no necesitas decirmelo, ¿O crees que no me dí cuenta que por eso amanecí el domingo con los ojos hinchados, dolor de cabeza y un deseo fatal de intoxicarme con cualquier químico que encontrase en la cocina?-
Tú no me hables de esa manera, pues soy yo quién en los momentos de "deseos fatales de intoxicarme con químicos encontrados en la cocina" te da una respuesta rápida y precisa, soy yo quién toma las decisiones y te entrega aquellas respuestas que te dejan admirada.
-Catalina, todo eso ya lo sé, eres mi razón y te amo por eso, porque sin ti no sería más que un animal, pero los sentimientos Catalina, ¿Dónde cresta quedan los sentimientos?-
No lo sé, y a pesar de la lógica, las leyes y la experiencia, a pesar de mi condición racional no puedo responder eso. Sabes, sé que a veces haces que me dominen, que influencien positiva o negativamente mis respuestas... Pero no sé de donde vienen. Y me da miedo no saberlo.
-Querida Catalina, no puedes pretender saberlo todo. Cambiando de tema, mañana te llevaré a pasear para que te ocupes de nada más que sentir, pues últimamente hemos tenido varios conflictos tú y yo, y no quiero nunca más que te disocies de mí, ¿Lo has entendido?-
Bueno, te dejaré en paz un momento, olvidaremos aquel tema que tanto daño nos hace a ambas, pero no creas que será para siempre, tengo que tomar una decisión y lo mejor sería tomarla ahora, pero necesito tiempo para evaluar y esos sentimientos que andan dando vuelta no me dejan pensar tranquila.
-Sí, me gusta lo que dices, lo mejor será que nos demos un tiempo. ¿Crees que algún día puedas dar vuelta la página totalmente?-
Creo que sí, y eso depende mucho también de lo que nos rodea, pero bueno siempre hemos sido una las dos y aqui sobrevivimos, por los siglos de los siglos. Amen.

martes, 26 de agosto de 2008

Sin título aparente

Mañana llueve, es decir, no veo el sol.
Y yo tanto que le necesito.

Pudimos darnos la vuelta y retroceder.
Pude quedarme callada.
Puedes pensarlo mil veces más si quieres.

Y aqui estamos.
Donde siempre tuvimos que estar.
Como debíamos estar.

Miramos la hora, es tarde.
Porque nunca fue temprano, mas nunca fue el momento preciso.
El tiempo escapa a la circunstancia, porque definitivamente no tiene que pasar.
Y la mirada infinita no se dió, no se da, no se dará.
Perdimos... No sé que es lo que más me duele perder.

Porque el espacio nos confunde, el tiempo nos ilusiona y la realidad nos quiebra.

Y es hora de crecer, de asumir los cambios.
Poder decir adios, dejar algo que parecía ser tan perfecto.
Cambiar ...Todo...Nada.
Y desde aqui, me despido, lamentando no haber tenido fe.

martes, 29 de julio de 2008

Todo el tiempo.

Vivimos según nuestros recuerdos.
Me parece que fue ayer cuando nos conocimos, pero me parece que fue hace muchos años la última vez que nos encontramos.
Nunca he sido buena calculando distancias, por lo que siento que me he acercado a ti más de lo que correspondería.
Un día estallas en expresiones y sentimientos, más tarde callas, piensas y te arrepientes.
Todo es tan efímero e irreal.
¿Quién me asegura que estoy viva en el mundo y no es un sueño del que temo despertar?
¿Quién me dice si todo esto que siento es de verdad?
¿Puede alguien decirme con toda certeza que aquel sufrimiento ha terminado?
¿Querrías hacerme creer que sirvió de algo, que perdoné y no queda más resentimiento?

Quiero que me despiertes de todas las pesadillas, me obligues a mirar hacia adelante, a creer que puedo, a sentirme triunfadora, pero no invulnerable.
Quiero que nunca me permitas abandonar, desviarme o tomar el camino más fácil.
Quiero que me saques una sonrisa en el momento en que desespero.
Quiero que me ayudes a luchar contra mis fantasmas.

lunes, 21 de julio de 2008

Paréntesis Intenso

[Mayo, indeterminado; espero infinito positivo[

El cielo hoy pudo haberse nublado y con ello, hacerme sentir inexistente en este universo.
Quizas anoche no pude dormir porque tenía que pensarte. Y pensé muchas cosas más.
Mañana será un día nublado, y yo estaré igual. Confundida.

Avanzar a través de estaciones efervescentes, encontrarme con una sonrisa y dejarme llevar.
Es necesario a veces abandonar ciertos miedos y comenzar a vivir.
Como si todo fuese una canción primaveral.
Un cielo azul profundo, arreboles eternos.
Sol brillante de ensueño.
Porque hoy comienzas a sentir.
Recorres esos caminos tentadores, y todo deja de ser una ilusión.
Hoy abrazas la realidad.
Te recuestas en aquel jardín, te extasias con las nubes, respiras como si fuera la primera vez, suspiras y piensas que tienes todo lo que siempre quisiste.
Y aunque no estas presente, puedo ver tus ojos cuando te hago reir. Y son esos los momentos en los que siento que no quiero nada más que poder mirarte toda la vida. Para siempre.
Y tienes tanta felicidad para entregar. Y tienes tanto que decir. Y tienes tanto amor.
El tiempo no avanza. Las palabras no son necesarias.
Brillas con el reflejo de aquella luz invisible. Esa luz que te pertecene. Esa luz que se hace intensa con los estallidos de las sensaciones.
Inexplicable.

El frío.
El viento susurra.
Volteas y descubres que a pesar de el insomnio, pudiste dormir unas horas.
La lluvía golpea suavemente los cristales. El sol no ilumina, pues aún no amanece.
Sonrío y siento que será un gran día, un día que espera ser vivido con toda la magia que guardo para la primavera ideal de mi paréntesis intenso.

lunes, 26 de mayo de 2008

Claramente ha pasado más de un año.

Ya ha pasado más de un año y creo que es momento de hacer un balance maduro y objetivo. A quién engaño? objetivo y maduro? Patrañas. Como sea!

Hice tres intentos de conciliar un sueño reparador el día de hoy. Primero abandoné las ecuaciones con logaritmos al darme cuenta que 2Log5=Log5 al cuadrado. Luego abandoné las ganas de bañarme y tercero, "Cien años de soledad" y ensayos de lenguaje.
Mientras trataba de dormir, recorde aquellos días que ya me parecen tan lejanos.
No podía creer que yo hubiese sido la protagonista de todo aquello, siendo que me consideraba en ese entonces una persona más racional de lo que soy. Pero bueno, no lo puedo negar, ahí estaba yo, disfrutando como nunca antes una inseguridad.
Tarde, me pareció creer que todo aquello fue una de esas historias que escribo tan bien detalladas que me llegan a parecer reales y siento como si yo verdaderamente hubiese hecho todo aquello.
Pero no, error, craso error!
Fue verdad, una verdad de aquellas que son para reirse y decir "no te creo, o sea!"
Bien, hoy puedo declararme "rehabilitada" y lista para ir en busca de nuevos atardeceres, noches y aires.

Y si, estoy feliz sin motivos, algo muy extraño. Tengo miedo sí, de que esa felicidad mañana desaparezca por los típicos motivos de los martes, miércoles y jueves. Pero hoy lo dije, la felicidad no debería depender de terceros. Yo soy feliz cantando bajo la lluvia! Y prentendo seguir así. Porque todo va mejor de lo imaginado! Y aqui voy de nuevo! Ahora si que sonreiré!

Esta vez, es para siempre! Porque te guardé en un cajon y perdí la llave... Y no pienso volver a buscarla.

martes, 20 de mayo de 2008

Filosofando puerilmente.

Siento que Tales de Mileto tenía razón al explicar el arjé (argé, arché) en base al agua.

Eran las ocho y media, algo por ahí, nunca me he preocupado realmente de la hora, la deduzco mirando el cielo. Me bajé dos cuadras antes de mi paradero habitual pues el taco me ponía nerviosa. Las puertas se abrieron, y me encontré con charcos y muchas gotas cayendo furiosamente sobre mi cabeza descubierta. Recordé que la lluvía más extrema de mi vida fue aquella mañana en Pucon con granizos incluídos, fue para reir más que desesperarse.
Ahora yo corría esquivando las pozas por la vereda y cantaba fuerte "Why does it always rain on me?" de Travis, mis manos se congelaban, mis pantalones se humedecian... "I can't sleep tonight, everybody's saying everything is all right..." Y bueno, es verdad, todo estaba bien, y la lluvía en la cara me hacía feliz, me hacía sentir viva y sinceramente me hubiese quedado más tiempo bajo el agua.
Llegando a mi casa aparece la idea de que todo está formado por agua, incluso nosotros, pues nos parecemos al agua, que viene, se va, que corre, se queda, se estanca, cae.
Y me siento feliz de ser como el agua, y de creer que Tales tenía razón, porque la tiene, al menos, en ese lugar de mi mente en que todo es posible.

sábado, 17 de mayo de 2008

Algo más bien interesante y un poco analítico.

Creo que he escrito y me he referido hasta el cansancio sobre el poder de una mirada, ya que como dicen las "malas lenguas" por ahí, los ojos son la ventana del alma, y aunque la frase suene cliché y cursi cursi, creo que todos lo hemos comprobado alguna vez estableciendo una conexión visual con alguien, diciendo todo, pero sin necesitar palabras.

Hoy quiero reflexionar acerca de lo que sucede cuando esas miradas se tornan angustiantes, ya que sólo son tus ojos y los de otra persona, y aunque deduzcas, no puedes tener la seguridad de lo que está pensando el sujeto en cuestion.
Pues bien, creo que llega un momento en que debemos darle el paso a las palabras o a los gestos.
Como seres humanos hablantes que somos, necesitamos del lenguaje verbal, sobre todo quienes no son muy diestros en expresarse con el lenguaje corporal (a mí me pasa por lo menos eso de transmitir el mensaje incorrecto con los gestos). Necesitamos una conversación que nos permita aprehender información valiosa para establecer relaciones humanas.

Creo que quienes somos con los ojos, con la boca y el resto del cuerpo son distintas partes de nuestro ser y que en situaciones muy intensas logran coordinarse para transmitir un solo y espóntaneo mensaje: "esto soy yo, tal como me ves, escuchas y sientes".

Quiza estoy siendo demasiado autoreferente, como lo he sido siempre en esto de escribir, pero creo que todos hemos vivido alguna situación que nos demuestra que debemos aprender a expresarnos tanto verbal como físicamente, y como me gusta a mí, con la mirada.

La "moraleja" de todo esto, es que no nos quedemos siempre sólo en conexiones visuales o físicas, y que digamos lo que nos pasa, lo que sentimos, lo que queremos, etc. pues suele suceder la malinterpretación de gestos, el paso desapercibido de estos o el corto alcance "connotativo" por parte del emisor o el receptor.

(Nótese que las palabras aprehender, moraleja y connotativo las utilicé sin mucho conocimiento de su real significado por lo que acepto sugerencias de sinónimos y/o explicaciones de porqué debería o no utilizarlas.)


lunes, 21 de abril de 2008

Oh simple thing, where have you gone?

Ella tiene los ojos oscuros, como la mayoría de las personas que conozco, y bueno, desearía tenerlos claros. Pero ella aún no sabe que sus ojos oscuros brillan mucho más que cualquier otro par de ojos de color acuoso.
No sabe cuan feliz me hace poder mirarla y que me mire, sentir que me pierdo en esos ojos, que el tiempo se detiene y que me parece que toda la eternidad se resume a la nada misma si no pudiera estar ahi.
Siento que las palabras no importan, que me lo dice todo con aquel brillo tan particular.

Y esa sonrisa, como desearía nunca verte llorar, pues aquella sonrisa le imprime algo muy especial a todo tu ser.

Y creo que nada más importa, porque a través de esas dos cosas, que me arrebatan los sentidos y anulan mis pensamientos, puedo saber quien eres, y porque estamos aqui.

Puedo sentir una luz a mi alrededor, puedo sentir un calor especial y con eso, no necesito más.
Me basta con lo que tú me das cuando casualmente nos encontramos.

domingo, 20 de abril de 2008

Un día nublado, puede ser hermoso.

Todos, absolutamente todos, tenemos algo que hacer ahora, sin dejar pasar más tiempo.

Y tú, no tienes porque aparecerte así como así en mis sueños y arrebatarme la gloria. No tienes porque arruinar mis más preciosos momentos. Porque yo ya te perdoné, así que puedes marcharte para siempre de mi mente. Y no, aunque me sigas tentando, no te mataré. No te golpearé, no me moveré. Y veras, cuan equivocada estas, veras quién tiene algo más valioso que poder.

Y él, no puede ser tan egoísta, tiene que saber que esto no está bien, tiene que dejarme ir, tiene que dejarme ser, tiene que visualizar que todo lo que hace no tiene sentido, porque debo volar hacia otros amaneceres.

Y...

Yo no puedo jugar contigo.
Debo ser sincera, conmigo misma. Debo emitir un juicio claro y tomar una decisión consciente. Debo seguir esas luces que no tienen explicación, porque no todo tiene que ser explicado.
Es algo que va más allá de cualquier descripción, más allá de cualquier palabra, de cualquier concepto. Es algo que sabemos pero no podemos definir, y por eso es tan díficil saber si estamos o no en presencia de ello.
Lo único que sabemos, es que sentimos. Y sentimos mucho. Cosas que tal vez, no deberíamos sentir.

domingo, 13 de abril de 2008

¿Qué viste Catalina?

Las palabras se entrecruzaban delante de sus ojos, no estaba enfocando bien. Definitivamente necesitaba anteojos. El ároma a parafina de la vieja estufa la mataba. Salió, caminó hasta el paradero, se mordió el labio y comenzó la espera de quince valiosos minutos. Pasaron tres micros que le servian. Cruzó la calle y volvió a su casa. Ahora, una sonrisa la acompañaba. Se olvidó de sus problemas de visión y siguió leyendo aquel e-mail en donde, cordialmente su novio le comunicaba el fin de la relación.

Catalina no era un persona estacionaria, pero si algo extravagante. Necesitaba constantemente de "signos" que le hicieran dar vuelta la página.

Descansaba en mi mente, dormía y despertó furiosa cuando le comenté que no podía olvidar. Me llevó a ver un hermoso río, en el cual derramé mis lágrimas. Me aconsejó tomar un baño, pero sólo sirvió para ahogar gritos secretos.

Un día me hizo soñar que perdonaba, y desperté feliz. Catalina había notado que muchas veces fingir en la mente una situación puede resultar de ayuda, de simulacro, para verdaderamente afrontar lo que viene. Catalina me dijo que un día cualquiera me acompañaría a dar y recibir el perdon que tanto queriamos las dos. Yo para seguir caminando, y ella para seguir bailando.


domingo, 6 de abril de 2008

Así.

El agua fluía con parsimonía, o al menos, eso era lo que alcanzaba a percibir estando detrás de la puerta.
Todo era silencio. Tú eras silencio.
Sentías el reloj, y cada segundo se clavaba dolorosamente en tu pecho y te dificultaba la respiración.
Rompiste en llanto, una tristeza desgarradora te liberó.
Te duele ver como el tiempo pasa y tú no cambias.
Te duele ver que estas en el mismo lugar de todos los sabados, de pie, esperando nada.
Lágrimas ardientes, porque sabes que nadie lo entregará todo, y tú, ya entregaste todo lo que tienes.
Gritos desesperados, porque sientes un vacío enorme que en soledad se te hace imposible llenar.

Aún quedan sorpresas.
Aún mamá está afuera y papá en la puerta.
Todavía quedan segundos en el reloj.
Pero ya no hay más lágrimas.
Y tú piensas que así nada está bien.

Se abre la puerta, es tu turno de darte un baño, y sentir, que el agua puede borrar el tiempo que se refleja en tu cuerpo.
Y nada cambia, o eso es lo que sientes.
El próximo sabado, quiza sea tiempo de cambios.

martes, 18 de marzo de 2008

Ella y las cosas que piensa de repente un día Martes a las seis de la tarde.

Ella te busca, pasea inquieta su mirada por la multitud.
A veces se siente bien buscar algo inexistente, preguntar a todos por ello, y caminar, hasta sentir cansancio.
Ella te busca en los lugares equivocados.
Cuando no hay nada que hacer, quedarse esperando puede ser agradable, pues sabes que pronto algo te sorprenderá, porque alguien llegará, quiza, puede ser quien tú esperabas.
Ella te mira a través de todas las ventanas.
Quien no se da vuelta para mirar su reflejo en un vidrio, algunos por vanidad, otros por saber si su cabello está en orden y su rostro no evidencia fatiga. Otros, simplemente tienen necesidad de saber que su cuerpo aún los acompaña. Quiza yo soy una de esas.
Ella te busca en las tiendas, aunque sabe que nunca entraras en ellas.
Las cosas más inesperadas suelen suceder. Sorprenden cierto? Bueno, luego de una buena dosis del factor sorpresa, te haces adicto, y esperas que las sorpresas esten presentes todos los días.
Ella ve tu recuerdo en el lugar que alguna vez compartieron momentos.
Quién no ha pasado por algun lugar especial escuchando una cancion triste, lenta? Pues se vienen a la mente nebulosas de recuerdos, sentimientos que alguna vez tuviste. Yo me pongo a pensar en lo que siento exactamente ahora y si aún esos sentimientos siguen iguales o han cambiado. Es imposible dejar de sentir algo por alguien. Siempre queda un resto, quiza se transforma en un cariño de amistad, en una estimación recíproca, una indiferencia bien sabida, un odio sin antecedentes, una nostalgia, un amor reprimido. Pues bien, nadie sabe lo que pasa por nuestra cabeza, a menos que lo revelemos.
Ella imagina que algun día entraras por la ventana. No mentira, ella no imagina eso, imagina algo más real.
A veces recibimos visitas inesperadas, hay quienes siempre se acuerdan de tocar la puerta cuando todo está resuelto, pero no importa, siempre hay un motivo para visitar a alguien, y aunque no haya motivo, siempre una conversación agradable es algo por lo que vale la pena tocar la puerta o hacer sonar el telefono sin ningun motivo evidente. Y está de más decir, que vale la pena recibir esa llamada o visita inesperada.

Siempre habran cosas triviales que nos haran sonreir.
Las sonrisas siempre son bienvenidas.

sábado, 15 de marzo de 2008

¿La fe o el miedo?

Incontables veces lo he pensado.

El miedo es paralizante, el mayor enemigo de los inseguros, como yo.
La fe es tranquilizante, dulce, es una motivación.

Siempre he escuchado "no te confies demasiado..." y en ese instante me pregunto si estará bien o estará mal sentir tanta fe en uno mismo y en los demás.
Me he sentido tan segura que llego a pensar que soy invulnerable. He pensado que demasiada seguridad alimenta el ego de una mala manera.
Por eso mismo, a veces, prefería tener un poco de miedo.

Ahora, sé diferenciar el miedo como tal de las expectativas.
Y creo que la fe es fundamental para alcanzar los objetivos que nos proponemos.
Es momento de elegir, y yo me inclino por la fe, aunque me haga tener delirios de grandeza e invulnerabilidad.

Siento que la seguridad en uno mismo es lo más preciado que se puede tener a esta edad, cuando enfrentas esta etapa de salir del colegio, enfrentar el mundo, que es demasiado cruel, y los débiles no son bien recibidos.

Me hubiese gustado pensar esto mucho antes del 4º medio. Quiza aquellos tropiezos del pasado que dejaron heridas tan grandes en mí, no se hubiesen dado.
Maybe...
Aún así, no me arrepiento de nada, de los errores se aprende. Y lo que no te mata, te hace más fuerte.

jueves, 21 de febrero de 2008

Tal como debía ser.

Javiera bajó del metro corriendo, tropezó con una señora que la miró con cara de "ten cuidado perra" que la hizo pensar en lo mal que estaba el mundo. Sabía que estaba atrasada, y subió las escaleras rápidamente. La vió, estaba en una esquina mirando el suelo, con su típica expresión de "todo va mal". Javiera se sintió culpable, y antes de que ella la viera, tomó su celular y la llamó.
-Sé que has esperado mucho por mí y lo siento, pero tendrás que aprender a esperar sin creer que todo está mal- dijo Javiera avanzando hacia ella.
Se abrazaron, ella lloró sobre su hombro -lo sé y tienes que enseñarme a no necesitarte tanto- le susurró.
- lo haré- respondió Javiera.

Javiera lo vió todo. No sé, seran cosas del destino, sera casualidad, ya no lo sé, y no quiero pensar en ello tampoco; pero ella estaba ahí, esperando algo quizas, nunca le he preguntado qué hacia ahí exactamente y creo que no me lo responderá. A ella le gusta dejar un poquito de misterio y magia en las cosas de la vida, y me gusta eso de ella. Sin conocerme, se acercó a tranquilizarme cuando los paramédicos se llevaron a Sebastian. Trágicas las circunstancias en que nos conocimos, pero no sé qué habría hecho si ella no hubiese estado ahí para abrazarme.

martes, 12 de febrero de 2008

Tal como debe suceder.

Se miraba constantemente las uñas, totalmente limpias, concluía.
Las tres de la tarde y aún no aparecía Javiera.
Nerviosa se mordía el labio y miraba alrededor, pero ninguna persona caminaba hacia ella.
Tranquila, se decía a sí misma, Javiera siempre es impuntual.

La muerte de Sebastian le había hecho perder el autocontrol del que antes se enorgullecía. Todo fue muy rápido, aquel auto, aquella herida mortal, Sebastian desangrándose en sus brazos, las últimas palabras y la última mirada de sus hermosos ojos grises.
Creía que nunca se iría ese dolor, que nunca podría volver a sonreir. Pero apareció Javiera en su vida como una estrella fugaz que viene para quedarse. Javiera a través de palabras que parecian venir de ángeles le demostró que todo es muy lindo cuando así se quiere ver. Ella había vuelto a sonreir, pero aún quedaba ese nerviosismo, ese temor, aquella desconfianza. Javiera aún luchaba contra ello...

jueves, 31 de enero de 2008

Palabras, y más palabras.

Y ahora el mundo puede volverse pequeño
Para que así yo pueda encontrarte.
Y ahora mis ojos pueden abrirse
Para nunca dejar de reflejarse en los tuyos.
Y ahora puedes encontrarme
Para que nunca más me sienta desdichada.
Y ahora mi nariz podría posarse en tu cuello
Para así dejar de imaginar como eso ocurre.
Y ahora mis manos podrían estar revolviendo tu cabello
Para así dejar de sentirlo distante.
Porque de nada sirven unas palabras que no nos llevan a nada.

martes, 29 de enero de 2008

Yo no quería volver a casa sin saber algo más de ti.

Te miré, me miraste.
Alrededor del fuego, todo parecía cambiar.
Estaba en pijama, pálida, con ganas de llorar, con mucho frío.
Te acercaste y me alejé.
Tenía miedo, y creo que lo notaste.
Me fui, y pensé que no volvería a verte, te olvidé.
Al día siguiente estaba intranquila, desesperada...
Y abriste la puerta, me miraste y te miré como si nunca en la vida hubiese visto algo tan inoportuno.
Nos saludamos.
Cada vez que comías frente a mi mesa, no podía apartar mis ojos de los tuyos.
Y para nada me importaban las fotos si eras tú quien me las mostraba.
Y me ponía nerviosa, y tú también, y eras evidente.
Creo que quería encontrarte otra vez, y me quedaba en los pasillos.
Cuando supe tu nombre, lo memoricé instantaneamente y era como una canción que repetía hasta más no poder en mi mente.
Y cuando supe que querías irte con nosotros, creo que me alegré de sobremanera.
Jajaja, lo siento por sonar tan violenta al ofrecerte agua. Y gracias por mirar hacia atrás y ver si todavía ibamos de pie y si podíamos seguir caminando.
Y aún lamento no haber podido despedirme como correspondía.
Y sé que lo esperabas. Y sé que agitaste tu mano para encontrar la mia, pero lamentablemente no te pude ver.
Espero encontrarte, quiero encontrarte, porque sé que no fue casualidad conocerte. Porque sé que de cualquier forma y en cualquier lugar nos habríamos conocido.
Pacientemente esperaré, tal como ya esperé cinco años.

martes, 1 de enero de 2008

Y este año lo empezaré...

Con los bolsillos llenos de esperanzas.
Con los colores más alegres que encontré.
Con un tema cerrado.
De forma demasiado optimista.
Confiando en mí, en mis habilidades.
Siendo un poco más tolerante.
Sin acordarme de ti, porque no quiero.
Dándole más importancia a la gente que siempre esta alrededor.
Haciendo cosas buenas que hagan felices a los demás, y de paso, a mí también.
Proponiéndome intentar recuperar lazos que perdí.
Pensando que todo es mejor, más bello.
Permeable a nuevas posibilidades.
Más dispuesta a los cambios.
Con más confianza y seguridad.
Lo empezaré con muchas palabras bonitas!