jueves, 25 de septiembre de 2008

Buenos días Realidad!

Se despertó violentamente, de golpe olvidó los sueños que tuvo y la información necesaria para sobrevivir al mundo apareció: es martes, en la mañana hará frío, en la tarde calor; anoche escogiste la ropa que te pondrías hoy, guardaste en tu bolso todo lo que necesitarías, anoche discutiste con él, pero antes de irte a dormir lo llamaste para pedirle disculpas por tu cambiante ánimo y él también se disculpó por su reacción indiferente; hay suficiente dinero para el día, en los bolsillos; hoy no cambia el plan, y en un momento más te levantarás, tomarás tus cosas, desayunaras y saldras apurado, conectarás los audifonos y te molestaras porque hace más de un mes escuchas las mismas canciones; la entrada para ver a Madonna está en el velador bajo llave y llevas la llave junto a tu cuerpo, todo está en su lugar y debes cerrar bien la puerta de la calle, la tiras hacia tu cuerpo, introduces la llave y giras dos veces en sentido antihorario. Caminas las tres cuadras, por la vereda, hacia el norte, sin apegarte mucho a la reja de la casa azul marino porque el perro no es muy amigable. Cruzas la calle y lo esperas, él te recoje todas las mañanas, porque dice que compartir el auto ayuda al medioambiente, tú que crees lo mismo, sonries, pero en el fondo lo que más te agrada es viajar esos cuarenta y cinco minutos habituales junto a él, escuchando grupos indie y comentando nimiedades. Cuando comienzas a ver las paredes de color celeste cielo, tu corazón se acelera, porque las despedida es complicada para ti, mas para él no. Un cálido apreton de manos, "Que te vaya bien" dice con una sonrisa exquisita en sus labios y tú le devuelves la sonrisa como puedes, pues tiemblas nerviosamente. Volteas, se desdibuja la sonrisa y te dices "Mañana mismo le digo que ya no necesito que me lleve más al trabajo" pues sabes que tiene a alguien que le quita el sueño, y que díficilmente tú podrías ocupar su lugar. Postergas la decisión, y la mañana siguiente te encuentras de nuevo en el auto verde brillante, escuchando indie nerviosamente y con ganas imperiosas de tomar su mano cuando pasa el cambio.
Aún no abres bien los ojos, y sigues escuchando el despertador, pero ya sabes como será el día, por ese golpe tóxico de información que llega apenas separas los párpados.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Sobredosis de fantasía.

Sabes, eran las 5 de la madrugada y seguías pensando en aquello que no debías pensar.
-Catalina, no necesitas decirmelo, ¿O crees que no me dí cuenta que por eso amanecí el domingo con los ojos hinchados, dolor de cabeza y un deseo fatal de intoxicarme con cualquier químico que encontrase en la cocina?-
Tú no me hables de esa manera, pues soy yo quién en los momentos de "deseos fatales de intoxicarme con químicos encontrados en la cocina" te da una respuesta rápida y precisa, soy yo quién toma las decisiones y te entrega aquellas respuestas que te dejan admirada.
-Catalina, todo eso ya lo sé, eres mi razón y te amo por eso, porque sin ti no sería más que un animal, pero los sentimientos Catalina, ¿Dónde cresta quedan los sentimientos?-
No lo sé, y a pesar de la lógica, las leyes y la experiencia, a pesar de mi condición racional no puedo responder eso. Sabes, sé que a veces haces que me dominen, que influencien positiva o negativamente mis respuestas... Pero no sé de donde vienen. Y me da miedo no saberlo.
-Querida Catalina, no puedes pretender saberlo todo. Cambiando de tema, mañana te llevaré a pasear para que te ocupes de nada más que sentir, pues últimamente hemos tenido varios conflictos tú y yo, y no quiero nunca más que te disocies de mí, ¿Lo has entendido?-
Bueno, te dejaré en paz un momento, olvidaremos aquel tema que tanto daño nos hace a ambas, pero no creas que será para siempre, tengo que tomar una decisión y lo mejor sería tomarla ahora, pero necesito tiempo para evaluar y esos sentimientos que andan dando vuelta no me dejan pensar tranquila.
-Sí, me gusta lo que dices, lo mejor será que nos demos un tiempo. ¿Crees que algún día puedas dar vuelta la página totalmente?-
Creo que sí, y eso depende mucho también de lo que nos rodea, pero bueno siempre hemos sido una las dos y aqui sobrevivimos, por los siglos de los siglos. Amen.