A veces me parece tan irreal una noche, pero me parece más irreal la realidad que compartimos día a día cada uno por su ruta.
¿De qué color está siendo la luz en mi día ahora? ¿De qué sabor es mi felicidad? ¿Cuánto se queda, cuánto se va? ¿Cómo será la próxima vez que me tropiece?
Siempre supe que sería así, siempre lo discutí. Siempre fue el silencio la única opción y la distancia la única fuerza. La respuesta, la solución, el fin, la meta, lo lograron. Triunfamos, le dimos ctrl+z a nuestras acciones, un erase/rewind a la vida. Hicimos que todos se olvidaran, incluso yo me olvidé.
Y ahora hago planes, o más bien no los hago. Y tengo lazos, y decisiones, y me alejo, me voy hacia adentro, me encojo y vuelvo a crecer.
Con mi partida dejé partir un montón de síntomas. Ah si, porque ahora así lo veo, fui yo quien me fui, activamente decidí, un poco tarde pero a su debido tiempo.

