martes, 29 de diciembre de 2009

La buena vida.

Tengo ganas de mostrarte todos esos lugares que conozco, guiarte en el arte de degustar el cielo en Balmaceda y los ríos celestes y fríos de Futaleufú. También quiero que me acompañes a sentir el olor a lana de oveja recién teñida en los mercados de Chiloé, el queso, el pan, las mermeladas y ajos de la zona. Quiero que veas la variedad de papas, árboles, pájaros y colores. Quiero que me acompañes a viajar. Quiero ir contigo a caminar por Huerquehue, bañarme en el Caburgua y perderme en la noche que sí merece llamarse estrellada. Deseo sentir el frío, y tu calor. Quiero ver como disfrutas de lo que a muchos no les interesa, quiero fotografiarnos con el cielo de fondo, y escapar de los tábanos. "Bicicletear" juntos el camino hacia Puyehue y parar cada vez que quiera a sentir el agua en mis pies. Tomar el café mirando al lago Llanquihue en Frutillar junto con un kuchen. Volver a descubrir Puerto Varas y Puerto Octay, conocer lo lindo de Osorno y buscar copihues en Temuco. Ahí está mi vida, mi vida feliz.

Quiero compartir un camino,
no sé si estás interesado.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Amarillo maravilloso.

Falta poco para el día de los abrazos. Recuerdo ese día hace un año, me ponía los zapatos negros de charol y te hablaba, nos decíamos que este sería nuestro año, y después los emotivos abrazos con la familia y los mensajes de prosperidad que nunca digo pero siempre recibo. Este ha sido uno de los mejores años de mi vida. Es cierto que han pasado cosas malas, feas, pero gracias a ellas y otras he cambiado mucho, y me siento un poco más lista para lo que se viene el próximo. Debería agradecer a todos los que saben que estuvieron y seguiran estando en mí. Porque a veces me siento parte de la madeja de la vida, y estamos todos, no importa el problema, porque siempre estamos todos, incluso los que ya no estan...
Voy a terminar este año de la mejor manera posible, porque así debe ser.
Estoy tranquila, me siento luna llena.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Querido diario.

A veces sé las cosas antes de que pasen, eso es por conocer a las personas y un poco por estar acostumbrada a ciertas situaciones comunes de la vida, sé a dónde llegaran ciertos caminos. Ayer lo sabía, pero es una de esas cosas que no me gustó saber. Es extraño todo esto, bueno, si desde el principio fue extraño. Gracias, de verdad, por todo. Me portaré bien ahora, lo prometo, no haré tonteras. Porque me voy contenta, y es raro, es la primera vez que pasa, no sé si soy yo que cambié o que la persona y la situación son muy distintas a todo.

Prefiero creer que la vida no es circular y por ello no espero nada, y no sé nada ahora, no sé que pasará antes de que pase, pues esto es totalmente distinto y no estoy acostumbrada a ello. Me gusta tu verdad. Y no me escapé, porque sé que faltó para dejar de ser yo primero. Lo que sucede es lo mejor que puede suceder, estuve tan cerca de ello, que lo olvidé en el olvido desesperante de sentirme frágil y dependiente. Siempre puedo. Con todo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Flores, efluvios, poemas.

A veces se me desacomoda el cristalino de tanto mirar, así que por un rato veo todo borroso, como si los años me hubiesen alcanzado.
Muchas veces hice publicidad sin quererlo, y también tuve complejo de nobleza, me gustaba que me llamaran princesa.
Te contestaba el telefono cuando quería, y cuando no quería, dejaba que sonara hasta tener los nervios de punta. No volviste a llamar, y espero que ya no lo vuelvas a hacer.
A estas alturas, ya no quiero mucho, sólo quiero irme al sur, tener frío y tomar café con galletas; acostarme temprano luego de caminar todo el día, y soñar tranquila, no a pedacitos como lo hacía a tu edad.
Tengo ganas de encontrar a la gente y saber qué es y fue de sus vidas, sólo por curiosidad, ya que siempre fui curiosa, siempre me gustó preguntar y saber.
Siempre quise sólo uno, y no resultó así, fui de esas que probó demasiado porque no siempre algo resultó, no siempre me compartí. Hice varias cosas por hacer, como animal, aunque siempre me costó hacer cosas poco cotidianas como morder algo que no fuese comida.
Algo que me resultó fue borrar a ciertas personas de la vida, ahora recuerdo a quienes borré voluntariamente y a quienes por la fuerza.
Tú ya debes estar muerto, quizá mañana llame para preguntar en que cementerio estas, te llevaré algunas flores, porque, tuviste mucho que ver con mi vida. Siempre me gustó conversar contigo, siempre se me quedaron cosas que decir, preguntas que hacer.
Anoche soñé que se terminaba todo esto, y era bonito el sueño, creo que ya no tengo miedo. Sólo extrañaré las nubes de primavera y los lápices de colores.