Llega, espera el semáforo en verde, cruza y se mira en las puertas de aquella tienda, adora la imagen que se refleja, es ella, La Reina.
La Reina, de las ilusiones, de la procrastinación, de los desamores, y de la fatalidad.
La fatalidad, porque llegas y le dices todo lo que sientes, y ella llora, porque no siente lo mismo, y sabe que te verá bien seguido y que en un tiempo más extrañara lo que tenía contigo.
Lo que tenía contigo era una amistad, que ahora ella cree que nunca fue amistad por las intenciones.
Las intenciones, sucias intenciones, que ella también tuvo en algún momento.
Llega, toma lugar, y ya no quiere saber nada más. Y no sabe nada más. No sabe porqué tan posesiva, porqué tan bitch.
Y llora, llora porque hace tiempo dejo de interesarle todo, hace tiempo que ya no siente lo mismo, hace tiempo que no quiere nada más que irse.
Irse hacia adentro.
Pero la dualidad, la motivación, el querer ser alguien más, más que una cualquiera, persisten.
Todo se ha ido quedando ahi, en algún lugar de ella.
Y mira fotos, y no es la más linda, pero no importa, porque sabe que para él, ella es la mejor. Pero para ella, no hay nadie mejor que ... bah, comparaciones idiotas, celos idiotas.
Noche idiota.
Con infinito amor... sé que volverás.
domingo, 26 de septiembre de 2010
martes, 21 de septiembre de 2010
Grisazul.
Mientras voy en la 425 sola con el chofer puedo sentir que faltan cosas, cosas idiotas como que baje la pirámide en auto para pasar a buscarme, o que me lleve de vacaciones un weekend a la playa, o que pueda estar de inmediato donde yo quiero que esté, que sea más grande y ancho para que le dé miedo a los que me pasen a llevar; o algo tan elemental como que tome café.
Pero llego a Francisco y está ahi de azul esperándome como siempre me espera, quince, veinte, treinta y hasta dos horas... y se me olvidan todas las cosas idiotas que pude sentir que faltaban cuando estaba sola en la 425 con el chofer.
Porque me espera, y me va a dejar a la micro, porque va donde yo quiero ir, porque camina conmigo y a mi lado, porque aunque no le guste escucha mi música, porque se rie por todo, porque come algodón de azúcar conmigo, porque me compra delfines de gomita, porque se pone en el lugar de todos, porque cuando está conmigo sigue siendo él... y sobre todo, porque baila en público cueca conmigo.
Por razones idiotas e importantes.
Por ti.
Pero llego a Francisco y está ahi de azul esperándome como siempre me espera, quince, veinte, treinta y hasta dos horas... y se me olvidan todas las cosas idiotas que pude sentir que faltaban cuando estaba sola en la 425 con el chofer.
Porque me espera, y me va a dejar a la micro, porque va donde yo quiero ir, porque camina conmigo y a mi lado, porque aunque no le guste escucha mi música, porque se rie por todo, porque come algodón de azúcar conmigo, porque me compra delfines de gomita, porque se pone en el lugar de todos, porque cuando está conmigo sigue siendo él... y sobre todo, porque baila en público cueca conmigo.
Por razones idiotas e importantes.
Por ti.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Casi primaveral.
Me gustaría estar en tantos lugares a la vez...
mirando un atardecer, sabóreando una taza de té verde, observando ballenas, junto a tus manos.
Pausa por un momento, disfrutar lo de ahora.
Las luces, un corazón hinchado, un edificio que palpita junto con la emoción de estar, de estar aqui, de ser, ser maravilloso en su esencia.
Estoy cansada, quiero dormir. Dormir y soñar que te veo de nuevo, que me acuesto de nuevo, que entro al armario y veo sus pies, sus rizos negros y su piel morena... y sabe, sabe lo que en realidad no debe saber, y me pide excusas, y me voy; él me sigue, para qué me pregunto si ella sigue ahi. No sé, no sé que quiere decirme eso...
Todos vieron y ven algo que ya no creo tener, pero no sé... Haré lo que debo hacer y mi espiritú me sostendrá cuando ya no quiera más (gracias profe Katy, no sabe cuánto me han servido hoy las palabras que entregó así un día sin imaginar... o tal vez si, es algo bruja y sabía que las necesitaría, tal vez me conocía demasiado)
Ya quedó atrás, definitivamente y lo noté ayer cuando hablé de eso. Punto.
Tú tienes razón, ojalá sienta eso de ser my everything.
Adorable.
mirando un atardecer, sabóreando una taza de té verde, observando ballenas, junto a tus manos.
Pausa por un momento, disfrutar lo de ahora.
Las luces, un corazón hinchado, un edificio que palpita junto con la emoción de estar, de estar aqui, de ser, ser maravilloso en su esencia.
Estoy cansada, quiero dormir. Dormir y soñar que te veo de nuevo, que me acuesto de nuevo, que entro al armario y veo sus pies, sus rizos negros y su piel morena... y sabe, sabe lo que en realidad no debe saber, y me pide excusas, y me voy; él me sigue, para qué me pregunto si ella sigue ahi. No sé, no sé que quiere decirme eso...
Todos vieron y ven algo que ya no creo tener, pero no sé... Haré lo que debo hacer y mi espiritú me sostendrá cuando ya no quiera más (gracias profe Katy, no sabe cuánto me han servido hoy las palabras que entregó así un día sin imaginar... o tal vez si, es algo bruja y sabía que las necesitaría, tal vez me conocía demasiado)
Ya quedó atrás, definitivamente y lo noté ayer cuando hablé de eso. Punto.
Tú tienes razón, ojalá sienta eso de ser my everything.
Adorable.
lunes, 6 de septiembre de 2010
(You can't) Make it on your own
Aún quedan cenizas de esta tarde, porque en algún momento me gustaría dejarla ahi, irme con mis cavilaciones al infinito, al universo hasta el final.
Siempre hago lo mismo, siempre estoy en lo mejor y dudo, dudo y digo cosas.
Me asusta ser Ka a veces, me gustaría estar en tu lugar, sentir con pureza, y decirme todas esas cosas que me dices.
Pero me pregunto si es natural, y no quiero darte ese tipo de sorpresas.
Son los días despreciables y no tienen que ver con mis fluctuaciones hormonales, tienen que ver con las oscilaciones propias de la vida.
Es porque a veces siento que no se puede con tanto.
Pero ese tanto existe, soy yo quien no lo asume y no lo contiene.
Me desbordo, me desbordas.
Nubes, naranja, sonrisa, sobre, debajo, de lado, pasto, luche, ojos cerrados... respiración.
Siempre hago lo mismo, siempre estoy en lo mejor y dudo, dudo y digo cosas.
Me asusta ser Ka a veces, me gustaría estar en tu lugar, sentir con pureza, y decirme todas esas cosas que me dices.
Pero me pregunto si es natural, y no quiero darte ese tipo de sorpresas.
Son los días despreciables y no tienen que ver con mis fluctuaciones hormonales, tienen que ver con las oscilaciones propias de la vida.
Es porque a veces siento que no se puede con tanto.
Pero ese tanto existe, soy yo quien no lo asume y no lo contiene.
Me desbordo, me desbordas.
Nubes, naranja, sonrisa, sobre, debajo, de lado, pasto, luche, ojos cerrados... respiración.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

