martes, 29 de julio de 2008

Todo el tiempo.

Vivimos según nuestros recuerdos.
Me parece que fue ayer cuando nos conocimos, pero me parece que fue hace muchos años la última vez que nos encontramos.
Nunca he sido buena calculando distancias, por lo que siento que me he acercado a ti más de lo que correspondería.
Un día estallas en expresiones y sentimientos, más tarde callas, piensas y te arrepientes.
Todo es tan efímero e irreal.
¿Quién me asegura que estoy viva en el mundo y no es un sueño del que temo despertar?
¿Quién me dice si todo esto que siento es de verdad?
¿Puede alguien decirme con toda certeza que aquel sufrimiento ha terminado?
¿Querrías hacerme creer que sirvió de algo, que perdoné y no queda más resentimiento?

Quiero que me despiertes de todas las pesadillas, me obligues a mirar hacia adelante, a creer que puedo, a sentirme triunfadora, pero no invulnerable.
Quiero que nunca me permitas abandonar, desviarme o tomar el camino más fácil.
Quiero que me saques una sonrisa en el momento en que desespero.
Quiero que me ayudes a luchar contra mis fantasmas.

lunes, 21 de julio de 2008

Paréntesis Intenso

[Mayo, indeterminado; espero infinito positivo[

El cielo hoy pudo haberse nublado y con ello, hacerme sentir inexistente en este universo.
Quizas anoche no pude dormir porque tenía que pensarte. Y pensé muchas cosas más.
Mañana será un día nublado, y yo estaré igual. Confundida.

Avanzar a través de estaciones efervescentes, encontrarme con una sonrisa y dejarme llevar.
Es necesario a veces abandonar ciertos miedos y comenzar a vivir.
Como si todo fuese una canción primaveral.
Un cielo azul profundo, arreboles eternos.
Sol brillante de ensueño.
Porque hoy comienzas a sentir.
Recorres esos caminos tentadores, y todo deja de ser una ilusión.
Hoy abrazas la realidad.
Te recuestas en aquel jardín, te extasias con las nubes, respiras como si fuera la primera vez, suspiras y piensas que tienes todo lo que siempre quisiste.
Y aunque no estas presente, puedo ver tus ojos cuando te hago reir. Y son esos los momentos en los que siento que no quiero nada más que poder mirarte toda la vida. Para siempre.
Y tienes tanta felicidad para entregar. Y tienes tanto que decir. Y tienes tanto amor.
El tiempo no avanza. Las palabras no son necesarias.
Brillas con el reflejo de aquella luz invisible. Esa luz que te pertecene. Esa luz que se hace intensa con los estallidos de las sensaciones.
Inexplicable.

El frío.
El viento susurra.
Volteas y descubres que a pesar de el insomnio, pudiste dormir unas horas.
La lluvía golpea suavemente los cristales. El sol no ilumina, pues aún no amanece.
Sonrío y siento que será un gran día, un día que espera ser vivido con toda la magia que guardo para la primavera ideal de mi paréntesis intenso.