martes, 26 de agosto de 2008

Sin título aparente

Mañana llueve, es decir, no veo el sol.
Y yo tanto que le necesito.

Pudimos darnos la vuelta y retroceder.
Pude quedarme callada.
Puedes pensarlo mil veces más si quieres.

Y aqui estamos.
Donde siempre tuvimos que estar.
Como debíamos estar.

Miramos la hora, es tarde.
Porque nunca fue temprano, mas nunca fue el momento preciso.
El tiempo escapa a la circunstancia, porque definitivamente no tiene que pasar.
Y la mirada infinita no se dió, no se da, no se dará.
Perdimos... No sé que es lo que más me duele perder.

Porque el espacio nos confunde, el tiempo nos ilusiona y la realidad nos quiebra.

Y es hora de crecer, de asumir los cambios.
Poder decir adios, dejar algo que parecía ser tan perfecto.
Cambiar ...Todo...Nada.
Y desde aqui, me despido, lamentando no haber tenido fe.