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Puedes quedarte ahi, seguir en lo tuyo, como si nada fuese a pasar. Pero yo te ofrezco algo que no podras rechazar. Es bien simple, tú me das una sonrisa, y yo puedo hacer que dure para siempre.
Pero, como dice la Francisca Valenzuela (que en todo caso no me gusta mucho como canta, pero sus letras son geniales):
"De lejos, bonito,
cierre su boquita mi niño
tus palabras
quedan sólo ahí
y que importan,
si ya no las creo
pero te quiero"
Tú siempre rechazaras mis invitaciones...
"Y aunque fuera de oro y miel
te quedarías
con el cuerpo de otra que
te dé alegría"
Mi personalidad es oscilante bonito, y hoy me siento bien porque puedo mirar las cosas de manera objetiva, como nunca debí dejar de hacer...
Pero sabes bonito, esto me divierte, me regocija y me da tanto placer como a ti.
Aún así, estoy aqui, ofrenciéndote esa sonrisa, de todas maneras. Porque me gusta tener un poquito de fe bonito, pero sólo un poco, porque nadie sabe cuál será el giro final de las circunstancias y personas en cuestión. Y no miento ahora si digo que me gustaría que las cosas se dieran como no espero!
"Y yo sé que estás con otra
y no me quieres de ese modo
sé que soy una masoquista
que te ve a ti en todo
sé que llegué hasta un punto
y tendré que frenar
pero hay algo malo
con fantasear"
Con esa vida que sueles llevar.
Con esos químicos que sueles usar.
Con esas lágrimas que sueles, a veces, derramar.
Con las peleas sin sentido, con los gritos espontáneos.
Con la necesidad insatisfecha, con lágrimas otra vez.
Con puños apretados, con palabras al aire que omitan el pensamiento.
Con tus discusiones éticas, con tu obsesión por la lealtad.
Por la manera en que mueves las piernas y balanceas tu cuerpo al caminar.
Por tu voz con un aire intelectual que utilizas para flirtear a otro nivel.
Por tus ojos sinceros, por tu cuerpo pesado y etéreo.
Por tus palabras perfectamente estudiadas, y a veces, tan impulsivas.
Por necesitar tanto, por necesitar poco.
Por provocar sonrisas, por provocar lágrimas.
Por la ilusión inusitada.
Por la esperanza ciega, y el error recurrente.
Por ser las vacaciones en el sur, el chocolate pantagruélico, la mirada brillante, el abrazo infinito, el ároma buscado, el libro favorito, el color favorito, el cielo después de la lluvia, las flores de los ciruelos, la cordillera nevada, el ejercicio resuelto, la amistad duradera, el proyecto realizado, la familia unida, la pasión, la culpa atractiva, el placer culpable, la perfección imperfecta, la sonrisa en el espejo, la belleza humana, la naturaleza deslumbrante.
Por ser la vida, el destino, el mundo y la felicidad.
Por estar en la noche, en el día, a todas las horas, en todos los verbos.
Por ser el primer pensamiento de la mañana, y el último de la noche.
Por no ser el sueño recurrente.
Por no estar en las crisis, pero llegar justo a tiempo y compensarlo todo.
Porque estoy equivocada.
"...Tal vez sea dícifil explicarlo y quizá si más díficil comprenderlo, pero así era y así es: dame tiempo para mirar y quédate contando tu mercadería; dame tiempo para sentir y continúa con tu discurso; dame tiempo para escuchar y sigue leyendo las noticias del diario; dame tiempo para gozar del cielo, del mar y del viento y prosigue vendiendo tus quesos o tus preservativos; dame tiempo para vivir y muérete contando tu mercadería, convenciendo a los estúpidos de la bondad de tu programa de gobierno, leyendo tu diario o traficando con tus productos, siempre más baratos de lo que los pagas y de lo que los vendes. Si además de tiempo me das espacio, o, por lo menos, no me lo quitas, tanto mejor: así podré mirar más lejos, caminar más allá de lo que pensaba, sentir la presencia de aquellos árboles y de aquellas rocas. En cuanto al mar, al cielo y al viento, no podrás quitármelos ni recortarlos; podrás cobrarme por verlos, ponerme trabas para gozar de ellos, pero siempre encontraremos una manera de burlarte. El hombre aguijonea al hombre, cosa que no hace el buey con el buey: anda de prisa, no te demores, el cliente espera, lleva esto, trae lo otro, hazme lo de más allá, despacha aquello, y aguijoneando a los demás se aguijonea a sí mismo..."