lunes, 27 de enero de 2014

Plan de vuelo.

No puedo volver atrás y pedirte que no hagas lo que ya hiciste, no puedo retroceder el tiempo y pedirte que me hayas confesado aquella cruel verdad el día nublado que nos conocimos. Tampoco puedo ir hacia adelante y saber cómo serán las cosas, si esta es la última vez que te vi o si nos encontraremos por ahí.

No voy a regular tu vida, pero si puedo eligir si quiero compartir la mía. Ya no tengo planes, solo estoy buscando (o más bien esperando) los conceptos de vida que me hicieron feliz durante mucho tiempo. 

No quiero rencores tardíos, no quiero dobles personalidades, quiero verdad y que dejes de omitir tu mundo. Yo seré honesta, un libro abierto. Por mí y por el respeto hacia la felicidad que sentí un día, prometo que no volveré a aceptar cosas que no quiero, que no puedo aceptar o que no vayan con mi ideal de vida.


miércoles, 8 de enero de 2014

El ritmo de tu interior...

Ciclos, ritmos, tempos, espacios, dudas, definiciones.
Me doy vueltas esperando encontrar (me), quiero respuestas ahora. No sé cuál será tu siguiente paso en esta loca continuación...
Sucesión, mis tiempos se basaron en los nuestros, mis acciones en lo que estaba dentro de los márgenes de lo que nos permitíamos, mis dolores de estómago se sincronizaron con las emociones, las fechas.
No sé si soy lo que ahora hago o si soy lo que solía hacer.
Días en que no importa mucho el sentido de lo que me permito hacer, no hay más objeto que el pasarlo bien, reirse un rato, despejarse... Pero después, llega la culpa, el vacío, los reproches, el futuro, los planes, la responsabilidad.
No puede ser esta la construcción de la vida, no puede ser que todo esté en tus manos.
No puede ser que ya no sepa qué hacer, si quedarme, si responderme, si responderte... No puedo haber perdido el equilibrio, no puedo utilizarlo como excusa, no puedo culparte.
Y a ti, no puedo pedirte que reconstruyas lo que se suponía era o buscar contigo lo que seré.