lunes, 26 de mayo de 2008

Claramente ha pasado más de un año.

Ya ha pasado más de un año y creo que es momento de hacer un balance maduro y objetivo. A quién engaño? objetivo y maduro? Patrañas. Como sea!

Hice tres intentos de conciliar un sueño reparador el día de hoy. Primero abandoné las ecuaciones con logaritmos al darme cuenta que 2Log5=Log5 al cuadrado. Luego abandoné las ganas de bañarme y tercero, "Cien años de soledad" y ensayos de lenguaje.
Mientras trataba de dormir, recorde aquellos días que ya me parecen tan lejanos.
No podía creer que yo hubiese sido la protagonista de todo aquello, siendo que me consideraba en ese entonces una persona más racional de lo que soy. Pero bueno, no lo puedo negar, ahí estaba yo, disfrutando como nunca antes una inseguridad.
Tarde, me pareció creer que todo aquello fue una de esas historias que escribo tan bien detalladas que me llegan a parecer reales y siento como si yo verdaderamente hubiese hecho todo aquello.
Pero no, error, craso error!
Fue verdad, una verdad de aquellas que son para reirse y decir "no te creo, o sea!"
Bien, hoy puedo declararme "rehabilitada" y lista para ir en busca de nuevos atardeceres, noches y aires.

Y si, estoy feliz sin motivos, algo muy extraño. Tengo miedo sí, de que esa felicidad mañana desaparezca por los típicos motivos de los martes, miércoles y jueves. Pero hoy lo dije, la felicidad no debería depender de terceros. Yo soy feliz cantando bajo la lluvia! Y prentendo seguir así. Porque todo va mejor de lo imaginado! Y aqui voy de nuevo! Ahora si que sonreiré!

Esta vez, es para siempre! Porque te guardé en un cajon y perdí la llave... Y no pienso volver a buscarla.

martes, 20 de mayo de 2008

Filosofando puerilmente.

Siento que Tales de Mileto tenía razón al explicar el arjé (argé, arché) en base al agua.

Eran las ocho y media, algo por ahí, nunca me he preocupado realmente de la hora, la deduzco mirando el cielo. Me bajé dos cuadras antes de mi paradero habitual pues el taco me ponía nerviosa. Las puertas se abrieron, y me encontré con charcos y muchas gotas cayendo furiosamente sobre mi cabeza descubierta. Recordé que la lluvía más extrema de mi vida fue aquella mañana en Pucon con granizos incluídos, fue para reir más que desesperarse.
Ahora yo corría esquivando las pozas por la vereda y cantaba fuerte "Why does it always rain on me?" de Travis, mis manos se congelaban, mis pantalones se humedecian... "I can't sleep tonight, everybody's saying everything is all right..." Y bueno, es verdad, todo estaba bien, y la lluvía en la cara me hacía feliz, me hacía sentir viva y sinceramente me hubiese quedado más tiempo bajo el agua.
Llegando a mi casa aparece la idea de que todo está formado por agua, incluso nosotros, pues nos parecemos al agua, que viene, se va, que corre, se queda, se estanca, cae.
Y me siento feliz de ser como el agua, y de creer que Tales tenía razón, porque la tiene, al menos, en ese lugar de mi mente en que todo es posible.

sábado, 17 de mayo de 2008

Algo más bien interesante y un poco analítico.

Creo que he escrito y me he referido hasta el cansancio sobre el poder de una mirada, ya que como dicen las "malas lenguas" por ahí, los ojos son la ventana del alma, y aunque la frase suene cliché y cursi cursi, creo que todos lo hemos comprobado alguna vez estableciendo una conexión visual con alguien, diciendo todo, pero sin necesitar palabras.

Hoy quiero reflexionar acerca de lo que sucede cuando esas miradas se tornan angustiantes, ya que sólo son tus ojos y los de otra persona, y aunque deduzcas, no puedes tener la seguridad de lo que está pensando el sujeto en cuestion.
Pues bien, creo que llega un momento en que debemos darle el paso a las palabras o a los gestos.
Como seres humanos hablantes que somos, necesitamos del lenguaje verbal, sobre todo quienes no son muy diestros en expresarse con el lenguaje corporal (a mí me pasa por lo menos eso de transmitir el mensaje incorrecto con los gestos). Necesitamos una conversación que nos permita aprehender información valiosa para establecer relaciones humanas.

Creo que quienes somos con los ojos, con la boca y el resto del cuerpo son distintas partes de nuestro ser y que en situaciones muy intensas logran coordinarse para transmitir un solo y espóntaneo mensaje: "esto soy yo, tal como me ves, escuchas y sientes".

Quiza estoy siendo demasiado autoreferente, como lo he sido siempre en esto de escribir, pero creo que todos hemos vivido alguna situación que nos demuestra que debemos aprender a expresarnos tanto verbal como físicamente, y como me gusta a mí, con la mirada.

La "moraleja" de todo esto, es que no nos quedemos siempre sólo en conexiones visuales o físicas, y que digamos lo que nos pasa, lo que sentimos, lo que queremos, etc. pues suele suceder la malinterpretación de gestos, el paso desapercibido de estos o el corto alcance "connotativo" por parte del emisor o el receptor.

(Nótese que las palabras aprehender, moraleja y connotativo las utilicé sin mucho conocimiento de su real significado por lo que acepto sugerencias de sinónimos y/o explicaciones de porqué debería o no utilizarlas.)