martes, 1 de enero de 2013

Fluctuación direccional.

Menos mal que no tendremos esa conversación, porque sinceramente, no quiero tenerla. Ni hoy, ni mañana, ni cuando le digamos a mis padres.
Si tuviera que dar un discurso, agradecería profundamente a los años que he ganado, pues me han otorgado una clara visión de lo que deseo compartir y con que tipo de personas. Agradecería al mundo y sus vueltas, por hacerme llegar aquí, a este objetivo. 
Si tuviera que pedir un deseo, pediría la paz mental que tanto anhelo para llegar a sonreír a todos.
(Mi ritmo de escritura no va con el ritmo de esta canción)
Quiero encender mis luces, para iluminarte, porque la luz te llega aunque no quieras y aunque no estés preparado para recibirla.
Si pudiera ordenar mis sueños, estarías mucho más presente en ellos, podríamos vacacionar en ellos.
Y si pudiera separar las cosas, créeme que ya no recordaría sus nombres ni intenciones. Pero allá quiero llegar, no quiero odiarte ni odiarme a mí. 
El 2013 es un año de cambios, me propongo ser mejor y vivir más feliz de lo que ya puedo ser.
Gracias por este año más. Gracias por toda esta energía positiva.