domingo, 10 de agosto de 2014

Lithraea caustica

A veces, no sabemos como comenzar ni como terminar, pero eso no es lo importante, lo importante es el contenido, lo que pasa, lo que nos ha pasado durante todo este tiempo.
Tal vez ya no recuerde muy bien los detalles de como comenzó todo este capítulo, me esfuerzo por recordar, más que nada recuerdo las temperaturas y luminosidad del momento... Comenzamos, terminamos, comenzamos y debemos volver a terminar.
Pero ya eso es casi un detalle, ahora lo que me guardo es la felicidad de cada uno de los momentos que pasamos, que reímos, que descubrimos la naturaleza, que tomamos té, que hablamos, dormimos, cantamos, comimos y tantos verbos más conjugados en pasado y ojalá prontamente en presente continuo.
Estoy muy tranquila al respecto y no quiero explicar mucho; hoy por hoy, las cosas que no me dejan dormir son otras más bien relacionadas con el futuro académico/laboral. Ya no quiero planificar mucho ni pensar en alternativas, quiero dejar que la cosas pasen, hacer lo que quiero y ser agente activo en esos hechos.
Y seguir siendo independiente.


martes, 4 de marzo de 2014

Declaration of Dependence.

Amo las plantas, incluidas aquellas que son llamadas malezas, los sabores amargos de la vida, los paisajes verde-azul, la música, las frutas.
Amo las palabras, amo tus palabras, tus miradas, tus tiempos.
Amo el frío revitalizante y el calor reconfortante, amo cuando los perros mueven la cola amistosamente, cuando la gente sonrie sinceramente, cuando sus miradas son cristalinas y no ocultan.
Amo el té, el café cargado, el queso, el yogurt ácido, los tomates rojos y las verduras imperfectas.
Amo la oscuridad, el sonido de la lluvia, el aroma de la tierra, el sonido de los violines, las calles vacías.
Creo que te amo a ti y probablemente pueda esperar.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Lugares comunes

Odio el blanco y el calipso tanto como odio el bloqueador solar y la sensación de quedar pegajoso cuando te lo aplicas, por lo tanto odio el verano, pero no lo odio solo por tener que usar bloqueador, lo odio porque es caluroso y asfixiante, morboso, desalentador, porque ya no hay tarifa rebajada en el bus, porque es difícil coincidir, porque hay que hacer planes y porque hay tiempo para pensar.
Detesto las rancheras y las infidelidades, las bebidas gaseosas, el clavo de olor, las ciudades, los shorts.
Odio estar encerrada, las responsabilidades solo conmigo misma, levantarme temprano, los cánticos religiosos, los ruidos de construcción; odio olvidar, odio elegir, odio quedarme sola, odio los comerciales en la radio y los programas de conversación, odio hacer la cama y depilarme,odio mi sonrisa fácil y mi apego.
Odio las dietas y los ejercicios, odio los domingos y las despedidas, detesto las series y películas dobladas, odio la leche sola y fría, odio las mentiras, el olor a cigarro.
Odio mi inconsecuencia y mis resentimientos.
Y también odio estos días.

lunes, 27 de enero de 2014

Plan de vuelo.

No puedo volver atrás y pedirte que no hagas lo que ya hiciste, no puedo retroceder el tiempo y pedirte que me hayas confesado aquella cruel verdad el día nublado que nos conocimos. Tampoco puedo ir hacia adelante y saber cómo serán las cosas, si esta es la última vez que te vi o si nos encontraremos por ahí.

No voy a regular tu vida, pero si puedo eligir si quiero compartir la mía. Ya no tengo planes, solo estoy buscando (o más bien esperando) los conceptos de vida que me hicieron feliz durante mucho tiempo. 

No quiero rencores tardíos, no quiero dobles personalidades, quiero verdad y que dejes de omitir tu mundo. Yo seré honesta, un libro abierto. Por mí y por el respeto hacia la felicidad que sentí un día, prometo que no volveré a aceptar cosas que no quiero, que no puedo aceptar o que no vayan con mi ideal de vida.


miércoles, 8 de enero de 2014

El ritmo de tu interior...

Ciclos, ritmos, tempos, espacios, dudas, definiciones.
Me doy vueltas esperando encontrar (me), quiero respuestas ahora. No sé cuál será tu siguiente paso en esta loca continuación...
Sucesión, mis tiempos se basaron en los nuestros, mis acciones en lo que estaba dentro de los márgenes de lo que nos permitíamos, mis dolores de estómago se sincronizaron con las emociones, las fechas.
No sé si soy lo que ahora hago o si soy lo que solía hacer.
Días en que no importa mucho el sentido de lo que me permito hacer, no hay más objeto que el pasarlo bien, reirse un rato, despejarse... Pero después, llega la culpa, el vacío, los reproches, el futuro, los planes, la responsabilidad.
No puede ser esta la construcción de la vida, no puede ser que todo esté en tus manos.
No puede ser que ya no sepa qué hacer, si quedarme, si responderme, si responderte... No puedo haber perdido el equilibrio, no puedo utilizarlo como excusa, no puedo culparte.
Y a ti, no puedo pedirte que reconstruyas lo que se suponía era o buscar contigo lo que seré.