Desearía...
por un segundo no saber lo que pasa, ignorar la realidad, quedarme en esa burbuja contigo y con mis sueños de ser grande alguna vez.
Me gustaría...
no pensar en lo que estará sintiendo alguien a quien no conozco y lo más probable es que no conoceré.
Cada uno con sus necesidades superfluas, sus sueños egoístas, sus deseos propios. Sus ganas de tener, de poder.
Llegan más vidas al mundo y les enseñamos lo mismo de siempre, pero sentimos que hemos dado grandes pasos y abrazado grandes cambios. Somos los mismos humanos de siempre, una combinación extraña entre conciencia e instinto.
Es una verdadera pieza de arte llevar la vida, hasta la forma más sencilla de hacerlo. Es que me llama la atención profundamente, y aún no sé cuál es el fin último de todo esto, la idea de la existencia, a veces creo que es sólo una casualidad que estemos, no tiene propósito... en fin, ¿a quién podría importarle?
Plantas en un invernadero, pero ¿quién está afuera contemplando nuestro crecimiento, se preocupa de nuestras relaciones entre sí y espera nuestros frutos? Todos saben que no creo en un Dios ajeno, como ejecutor jefe de la existencia, así que lo descarto como posible interesado en el juego de la vida.
Mientras escribo esto, pienso y me limo las uñas, estoy comenzando a creer que somos un accidente, que se dieron las condiciones y surgió la existencia. Y los humanos, y con ello todo esto, las palabras, los pensamientos, los sentimientos.
Si no lo entiende, no se preocupe, mañana lo habré olvidado y seguiré con mis necesidades superfluas y mis súper importantes relaciones con el todo.
por un segundo no saber lo que pasa, ignorar la realidad, quedarme en esa burbuja contigo y con mis sueños de ser grande alguna vez.
Me gustaría...
no pensar en lo que estará sintiendo alguien a quien no conozco y lo más probable es que no conoceré.
Cada uno con sus necesidades superfluas, sus sueños egoístas, sus deseos propios. Sus ganas de tener, de poder.
Llegan más vidas al mundo y les enseñamos lo mismo de siempre, pero sentimos que hemos dado grandes pasos y abrazado grandes cambios. Somos los mismos humanos de siempre, una combinación extraña entre conciencia e instinto.
Es una verdadera pieza de arte llevar la vida, hasta la forma más sencilla de hacerlo. Es que me llama la atención profundamente, y aún no sé cuál es el fin último de todo esto, la idea de la existencia, a veces creo que es sólo una casualidad que estemos, no tiene propósito... en fin, ¿a quién podría importarle?
Plantas en un invernadero, pero ¿quién está afuera contemplando nuestro crecimiento, se preocupa de nuestras relaciones entre sí y espera nuestros frutos? Todos saben que no creo en un Dios ajeno, como ejecutor jefe de la existencia, así que lo descarto como posible interesado en el juego de la vida.
Mientras escribo esto, pienso y me limo las uñas, estoy comenzando a creer que somos un accidente, que se dieron las condiciones y surgió la existencia. Y los humanos, y con ello todo esto, las palabras, los pensamientos, los sentimientos.
Si no lo entiende, no se preocupe, mañana lo habré olvidado y seguiré con mis necesidades superfluas y mis súper importantes relaciones con el todo.

