Azul ultramar.
Me pinté la cara, no sé cómo comencé. Estaba pintando con azul ultramar y sentí la textura del pincel en mis mejillas, seguí. Busqué el espejo y en él mi rostro, azul, ultramar... rostro ultramarino. Los peces podrían vivir allí, mover con libertad sus aletas y batir sus colas, porque mi rostro no tiene límites. Se funde en amaneceres, en mañanas infinitas junto al pasto, se junta con el tuyo y de ahi a la eternidad.
Azul cerúleo.
Mamá ¿cerúleo viene de cielo?
Sí, desde ese cielo despejado de verano, de ese cielo con nubecitas primaverales. Me recuerda esos días en que comenzamos a caminar de la mano,me recuerda al hoy que ya es un ayer, pero a mí se me apreta el corazón con la misma fuerza.
Carmín.
En la vida, hay una persona que me ha mencionado esta palabra y la ha hecho realidad para mí, porque antes ese color, ese concepto no era más que rojo, un rojo cualquiera. Y yo, que siempre he querido ser rebuscada. Right now, llegaste con la pasión y el carmín a mi vida.
Fantasías en carmín. Tal vez escarlata.
Magenta.
Ella sabe que magenta es un color, le remonta a esos días en que miraba la tinta de la impresora, esos días en que todo lo tecnológico significaba mucho más que lo que es ahora.
El magenta que compré, no es el magenta que imaginé.
Azul manganeso.
Natural sin serlo, misterioso, lleno, explosivo, exquisito a los sentidos... Es que por un momento puedo sentir su sabor invasivo, que llega hasta el último rincón de mi boca; puedo escuchar su melodía, que es un conjunto de todo aquello que siempre he querido escuchar; y su todo... Y sólo es un color, un color que me enamoró desde que lo ví por primera vez en aquella botella.
Azul manganeso, el nombre que le doy a esa percepción placentera.
Verde viridian.
La profundidad no puede ser otra, cuando quiero hacerlo no me basta con ser una aficionada, quiero llegar hasta ese punto, hacerlo bien.
(Y todavía no le he contado a nadie que a veces, en esos momentos, veo flores y también colores)
domingo, 20 de febrero de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
Bello Arte; Bella.
No hay nada tan importante como:
- en base a descripciones, imagine a una persona. Ni siquiera hay descripciones, sólo escucho como un ser común y silvestre me habla de ella, aquella, parece tener un aura mágica, ser irreal y su presencia altera todo lo que era un espacio plano, molesto y listo siempre para chillar. Blah blah.
- está Ud. en el mundo, ¿cómo se siente? Yo me siento como un conjunto de átomos dotado de un poco de energía. Progreso, se siente como un individuo individual. Si, pero también me siento como átomo de otro conjunto de átomos más grande y más importante, y que por lo tanto, tiene más energía. Progreso, Ud. se siente como Dios. Oh, no, no diga palabras tan mayores que me siento soberbia. Felicitaciones, ha pasado Ud. el curso "Filosofía invasiva para una mente pasiva".
- sentada, escuche como le relatan varias cosas que Ud. ha pensado pero nunca ha dicho, porque tiene miedo. Nadie le pedirá permiso para hacerle escuchar todo esto, cuando Ud. tomó asiento supo de inmediato que escucharía cosas que no quería. Mi defensa es hablar, hablar, cambiar el tema pero sin saber de qué estoy hablando, me llevo a incomodidades más grandes y deseo nunca haber hablado.
- cansada, desee desaparecer y empezar de nuevo; explorar esa infinidad de posibilidades que ofrece un segundo. Confórmese con la posibilidad real, aquella que está viviendo, pues es la mejor que podría estar pasando. Yo sé que Ud. sabe que lo mejor para "el todo" es que Ud. esté sentada en su cama, escribiendo, que haya mirado su reloj, y que precisamente ahora esté sintiendo un poco de viento helado en sus pies descubiertos. No le puedo responder cómo lo sé o si es enteramente cierto de que esto sea lo mejor, pero elegí creer en esto.
- y después de todo, darse cuenta de que el presente, la realidad, son jugosamente exquisitos y que ama, en un instante, todo su alrededor y que la curiosidad, la ansiedad y la sensación de descubrir eternidades en una mirada pueden más que el cansacio, suspire profundamente, sonria.
- por último, olvide todo, porque no hay nada tan importante como vivir lo que deba vivir .
- en base a descripciones, imagine a una persona. Ni siquiera hay descripciones, sólo escucho como un ser común y silvestre me habla de ella, aquella, parece tener un aura mágica, ser irreal y su presencia altera todo lo que era un espacio plano, molesto y listo siempre para chillar. Blah blah.
- está Ud. en el mundo, ¿cómo se siente? Yo me siento como un conjunto de átomos dotado de un poco de energía. Progreso, se siente como un individuo individual. Si, pero también me siento como átomo de otro conjunto de átomos más grande y más importante, y que por lo tanto, tiene más energía. Progreso, Ud. se siente como Dios. Oh, no, no diga palabras tan mayores que me siento soberbia. Felicitaciones, ha pasado Ud. el curso "Filosofía invasiva para una mente pasiva".
- sentada, escuche como le relatan varias cosas que Ud. ha pensado pero nunca ha dicho, porque tiene miedo. Nadie le pedirá permiso para hacerle escuchar todo esto, cuando Ud. tomó asiento supo de inmediato que escucharía cosas que no quería. Mi defensa es hablar, hablar, cambiar el tema pero sin saber de qué estoy hablando, me llevo a incomodidades más grandes y deseo nunca haber hablado.
- cansada, desee desaparecer y empezar de nuevo; explorar esa infinidad de posibilidades que ofrece un segundo. Confórmese con la posibilidad real, aquella que está viviendo, pues es la mejor que podría estar pasando. Yo sé que Ud. sabe que lo mejor para "el todo" es que Ud. esté sentada en su cama, escribiendo, que haya mirado su reloj, y que precisamente ahora esté sintiendo un poco de viento helado en sus pies descubiertos. No le puedo responder cómo lo sé o si es enteramente cierto de que esto sea lo mejor, pero elegí creer en esto.
- y después de todo, darse cuenta de que el presente, la realidad, son jugosamente exquisitos y que ama, en un instante, todo su alrededor y que la curiosidad, la ansiedad y la sensación de descubrir eternidades en una mirada pueden más que el cansacio, suspire profundamente, sonria.
- por último, olvide todo, porque no hay nada tan importante como vivir lo que deba vivir .
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