jueves, 21 de febrero de 2008

Tal como debía ser.

Javiera bajó del metro corriendo, tropezó con una señora que la miró con cara de "ten cuidado perra" que la hizo pensar en lo mal que estaba el mundo. Sabía que estaba atrasada, y subió las escaleras rápidamente. La vió, estaba en una esquina mirando el suelo, con su típica expresión de "todo va mal". Javiera se sintió culpable, y antes de que ella la viera, tomó su celular y la llamó.
-Sé que has esperado mucho por mí y lo siento, pero tendrás que aprender a esperar sin creer que todo está mal- dijo Javiera avanzando hacia ella.
Se abrazaron, ella lloró sobre su hombro -lo sé y tienes que enseñarme a no necesitarte tanto- le susurró.
- lo haré- respondió Javiera.

Javiera lo vió todo. No sé, seran cosas del destino, sera casualidad, ya no lo sé, y no quiero pensar en ello tampoco; pero ella estaba ahí, esperando algo quizas, nunca le he preguntado qué hacia ahí exactamente y creo que no me lo responderá. A ella le gusta dejar un poquito de misterio y magia en las cosas de la vida, y me gusta eso de ella. Sin conocerme, se acercó a tranquilizarme cuando los paramédicos se llevaron a Sebastian. Trágicas las circunstancias en que nos conocimos, pero no sé qué habría hecho si ella no hubiese estado ahí para abrazarme.

1 comentarios:

maderisticabro dijo...

Esperemos que Javierita no se vuelva una iluminadora porque se volverá "so so " mamona.


Es en serio. Pero el rumbo de esta historia me tiene como intrigado.

:)