A veces, no sabemos como comenzar ni como terminar, pero eso no es lo importante, lo importante es el contenido, lo que pasa, lo que nos ha pasado durante todo este tiempo.
Tal vez ya no recuerde muy bien los detalles de como comenzó todo este capítulo, me esfuerzo por recordar, más que nada recuerdo las temperaturas y luminosidad del momento... Comenzamos, terminamos, comenzamos y debemos volver a terminar.
Pero ya eso es casi un detalle, ahora lo que me guardo es la felicidad de cada uno de los momentos que pasamos, que reímos, que descubrimos la naturaleza, que tomamos té, que hablamos, dormimos, cantamos, comimos y tantos verbos más conjugados en pasado y ojalá prontamente en presente continuo.
Estoy muy tranquila al respecto y no quiero explicar mucho; hoy por hoy, las cosas que no me dejan dormir son otras más bien relacionadas con el futuro académico/laboral. Ya no quiero planificar mucho ni pensar en alternativas, quiero dejar que la cosas pasen, hacer lo que quiero y ser agente activo en esos hechos.
Y seguir siendo independiente.

