Anoche vino a visitarme la Culpa; la Culpa mide un metro cincuenta centímetros apróximadamente, es de tez blanca (diría alba, porque es muy pálida) usa anteojos cuadrados grandes (demasiado grandes) y se acababa de lavar el cabello porque llevaba una toalla enrollada en su cabeza.
Desperté luego de un sueño confuso, en el que alguien que ya no quiero ver me llevaba a recorrer un extraño lugar montañoso, por el que corría agua constantemente, había que subir muchos escalones y era díficil caminar con tanta agua corriendo, pero supongo que esa era la idea de ese sueño. Confieso no haber cometido ningún acto que pudiese acarrearme una temprana o tardía culpabilidad, evité todo tipo de acercamiento inmoral entre mi interlocutor y mi personaje en el sueño.
Pero cuando desperté, ella estaba ahí, parada en la puerta, me miraba, creo que hasta sonreía burlonamente, estuvo así unos segundos que me se hicieron una terrible eternidad y luego desapareció por el umbral de la puerta y yo, con mi taquicardia simpática de ocasión, me quedé pensando por qué estaba ahí, no le encontré respuesta más que relacionar la visita con aquel sueño del que me sacó, volví a quedarme dormida, y no recuerdo si volví al mismo lugar donde me encontraba, pero al menos, no volví a verle a él ni a la Culpa.
viernes, 28 de agosto de 2009
martes, 11 de agosto de 2009
Pan-grafía (mi palabra inventada)
Una vez dijiste que nada ni nadie escapa al tiempo. Esa vez prometiste que nos construirías un universo paralelo regido por otra forma de tiempo y espacio; miraste esperando ver la sonrisa al fondo de mis ojos, pero creo que nunca la encontraste. Algunas veces tengo miedo de escapar, algunas veces me siento egoísta. Aún no podemos llegar al lugar al cual inexorablemente vamos, debemos esperar, debemos sentir... Terminamos perdidos en un recuerdo, tratando de definir formas, olores y colores que se borraron y jamás volveran. Esto no es como una fotografía, aunque quizá exista alguien que se dé la tarea de registrarlo todo, pero nunca será suficiente, nunca podrá quedarse con la sensación, ese estremecimiento que siente cuando te ve de pie, sonriéndole, esperándole. Esto es como ese plato que no hemos probado, ese que tiene todo lo que nos gusta, pero también lo que nos disgusta. Es una mezcla de malentendidos y palabras bonitas, es lo importante y lo nimio; es tu cabeza y la mía. Y cuando hablo de ti, hablo de todas las miles de posibilidades de un tú, porque no eres el mismo cada día, no eres constante. Podemos quedarnos mirando el cielo y fingir que nada pasa, podemos fingir estar mirando el cielo, pero mirarnos secretamente; puedes llegar tarde o llegar temprano, pero siempre llegas cuando tienes que llegar y si no llegas, es porque nunca tuviste que venir. Guardas recuerdos como guardarías provisiones para el invierno si fueses hormiga. No soy quien debe decirte como actuar, pero si me dedico a criticar tu actuación, y no sé porqué lo hago. He olvidado mi nombre y mi cuerpo en un rincón de algún lugar, si los encuentra por favor comuníquese conmigo, le estaré eternamente agradecido...
Etiquetas:
Favoritas*
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

