viernes, 27 de noviembre de 2009

It's summertime.

A veces creo que más que a ti, es a mí a quien me cuesta separar las cosas.
Me haces pensar en lo agradable y tentadora que puede llegar a ser la soledad, como también me haces sentir que tu compañía es algo fundamental.
Pienso que confundes el concepto de amistad, pues te gusta condimentarlo con un poco de caricias y compromisos.
Cuando te escucho siento que todo es posible sólo con desearlo, cuando te miro sonrío, porque verte es estímulo suficiente para causar aquel regocijo de fin de mundo en mí.
Eso es lo que busco, el fin de mundo en mí.
Asesino de momentos, inductor del habla, estimulante de acciones atrevidas, pensamiento permanente; (no) me gusta sentirme tan dependiente, (no) me gusta sentirte tanto, (no) me gusta quererte, (no) me gusta saber que te podría querer de cualquier modo. (No) me gustas.
Porque no es la primera vez, pero parece serlo. Pues es la primera vez que todo parece estar tan bien, tan correcto, tan sano. Y pensé que esto no era para mí, pero lo es.
La idea es lograr que algún día te sientas igual.

(Every night, every day, it's the same, so hard to explain)

lunes, 23 de noviembre de 2009

Write what you know.

No es mentira que comencé a extrañar aquellas letras fonéticas rusas que hace algún tiempo cantaba, como tampoco es mentira que esta entrada surgió de su título y de un conjunto de palabras que presionan las paredes del matraz.
Hace algún tiempo tomé una decisión, y aunque sea cruel la mantendré, porque así lo quiero. Maybe algún día me dé cuenta de lo errada o correcta que resultó en el devenir de la vida. Esa vida que según algunos se acaba el 2012 y que yo creo se acaba cuando tenga que acabar, sin más, sin menos.
Es cierto que me gustan los colores, las esferas, las estrellas y las sorpresas. Y también el cielo, creo que es lo que más me gusta, porque en cierto sentido tiene todo lo anterior.
Sé que sé lo suficiente como para hacer lo que "quiero"; me abruma esa cantidad de conocimiento que crece de manera exponencial, ese que no tengo y que pienso adquirir en los siguientes años de mi vida de quinceañera oculta en alguien "mayor de edad".
Me desespera el tener que compartir mis sueños con los libros, me pertuba el hecho de no poder disponer de mi tiempo como desearía... A veces me molesta que esta sea la única forma de vivir.
En las mañanas lucho arduamente conmigo misma, contra la negación y la desidia tentadora.
A veces siento tan grandes y falsos los adjetivos, a veces me siento la mentira más estructurada, la decepción más camuflada y la frustración más profunda. Como otros días me siento bien, me siento completa, como si ya lo tuviera todo y nada más fuese importante. Supongo que a veces necesito abrazos y no tanta palabra bonita vacia, necesito realidad, ese tipo de realidad que te cambia la vida en 360º.
Hace mucho no puedo perderme en un buen libro, lo extraño demasiado. De repente estoy tan perdida en cavilaciones circulares, que por cierto ya me hastiaron.
Hoy siento como si de a poco nos fuésemos expulsando uno de la vida del otro. Te siento lejano, y es más que una cosa de distancia y tiempo. No sé que será de esto, ni de aquello.
Basta de lamentos. Si no me detengo, no me detiene nadie.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

A Celia y Darien.

Un poco de historias tejidas, contadas y analizadas, un poco de memorias, una instancia de plasmar momentos.

Es extraño, hace un tiempo no me permitía conexiones tan fuertes con personas que sabía lo más probable fuesen pasajeros en la circunstancia, al igual que yo.

Ese día llegué sin otra intención que aprender, estudiar y conocer la gente de vital importancia en clase para no estar tan aislada. Aún recuerdo cuando ella me miró en la mañana y la encontré después en el baño, y luego, cuando aquella a mi lado me comentó que teníamos las mismas clases; unos días después ella me presentó al grupo de amigos que ya tenía, yo pensé que esos eran "sus" amigos y que yo nada tendría que ver con ellos, craso error. Mi primera impresión fue que todos se conocían desde antes y que sería imposible ser su amiga por eso mismo, pero descubrí que no era así y me impresionó entonces la cohesión lograda en tan pocos días. Comencé a encontrarlos en las mismas clases y el resto es historia conocida, amor amor, distancia.
A ti te conocí antes que a él, recuerdo una de nuestras primeras conversaciones, parecía mentira que te gustasen las mismas cosas que a mí, que quisieras estudiar lo mismo y tantas cosas más que me hicieron sentir de inmediato que podríamos llevarnos muy bien a pesar de que mi primera impresión de ti fue que eras un poco seria. (Las primeras impresiones suelen ser equivocadas, está comprobado linda)
A él lo conocí un tiempo después, ese día que fuimos a comer, y fue una historia un poco parecida, salvo que esta vez nos preocupamos de conversar de música y descubrimos que nuestros gustos eran bastante similares y quedé inmediatamente encantada, creo que te dije alguna vez que me molestó mucho que ese día te fueras con ella y me dejaras sintiendo que la conversación no había terminado aún y que eras un (palabras irrepetibles para el blog). Ya no pienso eso claramente y te agradezco por hacerme sentir realmente especial el día del cumpleaños, no sé por qué, pero lo hiciste.
El tiempo fue pasando y pude contarles parte bien profunda de mi vida, me fui apoyando en el día a día pues la situación que estaba pasando me lo pedía a gritos, gracias a eso descubrí que la amistad no es un suceso planificable y que llega cuando menos te lo imaginas, descubrí el amor-odio, y eso de sentir que conoces de mil vidas anteriores.
Ahora, que queda una semana para dejar esta dulce rutina quiero gritar, y hacer notar que no quiero que esto se termine, que no entiendo por qué tan poco,y que tengo miedo de perder, de perder la espontaneidad y cotidianidad de llegar cada lunes y comentar cualquier cosa, reirse hasta que duela el cráneo y quedarse conversando sólo por conversar...
Poder decir adiós, es crecer.
(entiéndase como un adiós a la rutina, no a las personas)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Retenga el Nt en el espacio.

Y... ¿Por qué no lo intentarías?
-No lo sé, es complicado, uno se conoce, sabe lo que quiere vivir, y también lo que no quiere vivir.-
Pero también sabes lo que quieres hacer, lo que quieres entregar.
-Si, es verdad, no lo recordaba, creo que el objetivo siempre va a ser el mismo, pero la forma de lograrlo puede ir cambiando.-
Ya muchos lo han logrado, ¿por qué no tú?
-Son muchos los miedos, los costos, ¿quién sabe si finalmente me hará feliz y me hará sentir plena?
Si no lo intentas, no podrás saberlo, te quedarás con las dudas y el arrepentimiento de no haberlo intentado.
-Tiene razón, todos tienen razón.

Le gustaría saber como se ve mientras habla, le gustaría saber si mira mucho hacia los lados o si puede mantener la mirada sobre la de su interlocutor.
Le gustó la conversación de hoy, le gustó más por el deseo que por el contenido. Le gustó porque le gusta la simpatía de él.
Lo buscó, hasta que lo encontró. Si puede hacer eso, por qué no podría hacer otra cosa. Si es perseverante en cosas nimias, por qué no podría serlo con cosas importantes.

Si hay que "jugárselas", hay que hacerlo.
No es un "voy a tratar", es un "voy a hacerlo".

martes, 3 de noviembre de 2009

Sobre trazar una curva.

Hace mucho y ya a muchos, les he comentado mi falta de talento para el dibujo, y ayer lo volví a comentar por enésima vez con quien lo sabe desde pequeña, porque a ella le pasa más o menos parecido.
Me gustaría dibujar, pero al parecer no es algo que resulte con repetición, creo que simplemente es una de las cosas de las que voy a carecer y tendré que seguir intentando para no perderme en la negación.
No podré dibujar, pero puedo escribir, y me gusta bastante lo que trazo y como lo coloreo. Es cierto que sería más fácil dibujar todo en el margen de algún formulario, que escribir lo que se me ocurre, pues me avergüenzo de las lecturas posteriores que acompañan un formato tan público. Pero no negaré que varias veces he escrito en cuadernos cosas tan impulsivas como "chocolate", cuando me invaden las ganas de probar tan divino alimento, y no sé, pero me libera mucho verbalizar con un lápiz o un teclado.
Noto recién que este hábito que parece tan casual e innecesario, me acompañará toda la vida, pues es todo lo contrario.
Me gusta escribir con música como también en silencio, me gusta el grafito tanto como la tinta o los píxeles, me gustan las hojas inmaculadas, las cuadrículadas, las coloreadas, las virtuales, las usadas, las propias y las ajenas tanto como las pizarras o los vidrios empañados. Hay días que apetezco palabras complicadas y otros en que feliz replico cualquier coloquio cotidiano. Pocas veces derramo todo lo que tengo con las mismas palabras que fluye, prefiero encauzar el río a través de metáforas y conexiones ficticias.
No creo ser la mejor en esto, no tengo pensado escribir un libro ni escribir por petición; de esta manera me ordeno, me libero y me auto complazco, porque a diferencia de cualquier otra creación personal, puedo releer mil veces un párrafo y no dejo de encantarme (fenómeno que no sucede claramente con cualquier oración, sólo con aquellas que me parecen maravillosas desde el principio).

Siempre siento que falta un poco por decir, pero prefiero no extenderme demasiado para que el plato también guste por la estética de lo poco y suficiente. Me gustan los espacios ya que los concibo como la distancia prudente con el interlocutor o el metro cuadrado vital para respirar.

No pensé que algún día escribiría sobre escribir.

(Borrador, falta corregir y subrayar)