Con esa vida que sueles llevar.
Con esos químicos que sueles usar.
Con esas lágrimas que sueles, a veces, derramar.
Con las peleas sin sentido, con los gritos espontáneos.
Con la necesidad insatisfecha, con lágrimas otra vez.
Con puños apretados, con palabras al aire que omitan el pensamiento.
Con tus discusiones éticas, con tu obsesión por la lealtad.
Por la manera en que mueves las piernas y balanceas tu cuerpo al caminar.
Por tu voz con un aire intelectual que utilizas para flirtear a otro nivel.
Por tus ojos sinceros, por tu cuerpo pesado y etéreo.
Por tus palabras perfectamente estudiadas, y a veces, tan impulsivas.
Por necesitar tanto, por necesitar poco.
Por provocar sonrisas, por provocar lágrimas.
Por la ilusión inusitada.
Por la esperanza ciega, y el error recurrente.
Por ser las vacaciones en el sur, el chocolate pantagruélico, la mirada brillante, el abrazo infinito, el ároma buscado, el libro favorito, el color favorito, el cielo después de la lluvia, las flores de los ciruelos, la cordillera nevada, el ejercicio resuelto, la amistad duradera, el proyecto realizado, la familia unida, la pasión, la culpa atractiva, el placer culpable, la perfección imperfecta, la sonrisa en el espejo, la belleza humana, la naturaleza deslumbrante.
Por ser la vida, el destino, el mundo y la felicidad.
Por estar en la noche, en el día, a todas las horas, en todos los verbos.
Por ser el primer pensamiento de la mañana, y el último de la noche.
Por no ser el sueño recurrente.
Por no estar en las crisis, pero llegar justo a tiempo y compensarlo todo.
Porque estoy equivocada.
viernes, 10 de octubre de 2008
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1 comentarios:
tanto tiempo sin leerte,
y sigues escribiendo tan bien como antes,
espero que estes bien !
fuerza en lo que nos queda de pinwinos :D
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