jueves, 21 de febrero de 2008

Tal como debía ser.

Javiera bajó del metro corriendo, tropezó con una señora que la miró con cara de "ten cuidado perra" que la hizo pensar en lo mal que estaba el mundo. Sabía que estaba atrasada, y subió las escaleras rápidamente. La vió, estaba en una esquina mirando el suelo, con su típica expresión de "todo va mal". Javiera se sintió culpable, y antes de que ella la viera, tomó su celular y la llamó.
-Sé que has esperado mucho por mí y lo siento, pero tendrás que aprender a esperar sin creer que todo está mal- dijo Javiera avanzando hacia ella.
Se abrazaron, ella lloró sobre su hombro -lo sé y tienes que enseñarme a no necesitarte tanto- le susurró.
- lo haré- respondió Javiera.

Javiera lo vió todo. No sé, seran cosas del destino, sera casualidad, ya no lo sé, y no quiero pensar en ello tampoco; pero ella estaba ahí, esperando algo quizas, nunca le he preguntado qué hacia ahí exactamente y creo que no me lo responderá. A ella le gusta dejar un poquito de misterio y magia en las cosas de la vida, y me gusta eso de ella. Sin conocerme, se acercó a tranquilizarme cuando los paramédicos se llevaron a Sebastian. Trágicas las circunstancias en que nos conocimos, pero no sé qué habría hecho si ella no hubiese estado ahí para abrazarme.

martes, 12 de febrero de 2008

Tal como debe suceder.

Se miraba constantemente las uñas, totalmente limpias, concluía.
Las tres de la tarde y aún no aparecía Javiera.
Nerviosa se mordía el labio y miraba alrededor, pero ninguna persona caminaba hacia ella.
Tranquila, se decía a sí misma, Javiera siempre es impuntual.

La muerte de Sebastian le había hecho perder el autocontrol del que antes se enorgullecía. Todo fue muy rápido, aquel auto, aquella herida mortal, Sebastian desangrándose en sus brazos, las últimas palabras y la última mirada de sus hermosos ojos grises.
Creía que nunca se iría ese dolor, que nunca podría volver a sonreir. Pero apareció Javiera en su vida como una estrella fugaz que viene para quedarse. Javiera a través de palabras que parecian venir de ángeles le demostró que todo es muy lindo cuando así se quiere ver. Ella había vuelto a sonreir, pero aún quedaba ese nerviosismo, ese temor, aquella desconfianza. Javiera aún luchaba contra ello...