miércoles, 25 de marzo de 2009

Tú le pones título a esta cuestión.

Esta vez será distinto.
Necesito más tiempo.
Mire en tu espejo, y me ví tal como era unos meses atrás, sólo que tenía el cabello rojo furioso.
Quiza en ese momento debería haber tomado el otro camino. Porque ahora cuesta más tomarlo.
Cuando termino algo, necesito un nuevo comienzo rapidamente. Necesito rituales de conclusión, signos, recordatorios, un luto, y rituales de inicio.
Tardío. Estaba tratando de encontrar las palabras, y ahora las tengo, pero no quiero decirlas aún, necesito estar más convencida de ellas, necesito sentirlas más.

Pero es fácil. Todos ya se han pronunciado al respecto, falta que ...
Falta que yo deje de cometer errores tan hermosos. Falta que yo deje de creer, que me sienta ofendida, utilizada y ultrajada.
Puedes decir y pensar que estoy arrancando, que tengo miedo y que no soy paciente.
Es cierto, estoy arrancando de una desilusión, tengo miedo de sufrir y no quiero seguir esperándote.
Alguien puede decirme por qué me miraste, por qué me besaste, por qué me esperaste, por qué me dijiste todas esas cosas. Alguien puede decirme que pretendes, qué cresta quieres de mí!?
Quizas a veces quiero saberlo todo.
Se siente tan mal.

sábado, 7 de marzo de 2009

Y todos, bajo el mismo sol de Marzo.

Seamos honestos:
Paula vivía para disfrutar los placeres que podía brindarle una vida terrenal.
Raúl en cambio, deseaba la vida para trascender, dejar su huella en el mundo mortal.
Antonia creía que estaba acá para amar a los demás.
Ricardo estaba convencido de que la vida era para ganar siempre, si no ganas, no disfrutas la vida.
Y Pedro, su hermano agregaba que lo que hay que ganar es dinero, para poder decir que vives.
Matilda nunca se había preguntado para qué y por qué vivía, ella no era una mujer de muchas palabras.
Claudia vivía para superar cada día los desafíos que no le daban descanso.
Luisa vivía por sus hijos, para darles lo mejor.
Juanito vivía para mirar el cielo.
Javier vivía para ser feliz.
Virginia decía bromeando, un poco en serio que vivía para fumar un cigarro trás otro.
Ariel vivía para conocer, aprender todos los días algo nuevo.
Esteban vivía para ayudar a los demás.
Victor sentía que vivía para plasmar la belleza terrenal en su obra.
Bárbara creía que Dios la había puesto aqui para dar comida a los que trabajan.
Sebastian vivía para cambiar el mundo a través de sus ideas.
Tatiana vivía para salvar vidas.
Carlos, para orientar a los que se sentian perdidos.
Ana vivía para ser cada día más hermosa, más deseada, para alcanzar la perfección de su belleza.
Catalina avanzaba a través de la vida para ser mejor persona.
Yo, sé que vivo por algo, pero aún no sé que es ese algo. Podría decirse que simplemente por vivir.