Por qué, por qué, por qué?
Hasta cuándo, hasta qué punto seguirá esto?
Nos cansaremos, uno de los dos, no querremos seguir.
Pero siempre hay algo, no sé, tal vez es simplemente un "no me atrevo".
Tú tampoco...
Pero sabes, tal vez debamos esperar a ser felices en el sur.
Y bueno, todos los días tenemos tiempo para mirar la danza de las hojas de los álamos, el cielo volverse chanchito, tomar sol, reirnos de tonteras, polinizar las rosas, dormir en el pastito, hablar de la vida, comer chocolate, recordar el inicio.
Todos los días me das el tiempo de disfrutar lo exquisito de "LA vida", todos los días me das razones para quedarme, todos los días me retienes sin proponértelo y me haces sonreirle al todo, y cada día, por ti, tratar de ser mejor... Y no llegar a los 20 siendo la misma pendeja de los 17.
Hasta la verdad...
jueves, 21 de abril de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

