martes, 3 de noviembre de 2009

Sobre trazar una curva.

Hace mucho y ya a muchos, les he comentado mi falta de talento para el dibujo, y ayer lo volví a comentar por enésima vez con quien lo sabe desde pequeña, porque a ella le pasa más o menos parecido.
Me gustaría dibujar, pero al parecer no es algo que resulte con repetición, creo que simplemente es una de las cosas de las que voy a carecer y tendré que seguir intentando para no perderme en la negación.
No podré dibujar, pero puedo escribir, y me gusta bastante lo que trazo y como lo coloreo. Es cierto que sería más fácil dibujar todo en el margen de algún formulario, que escribir lo que se me ocurre, pues me avergüenzo de las lecturas posteriores que acompañan un formato tan público. Pero no negaré que varias veces he escrito en cuadernos cosas tan impulsivas como "chocolate", cuando me invaden las ganas de probar tan divino alimento, y no sé, pero me libera mucho verbalizar con un lápiz o un teclado.
Noto recién que este hábito que parece tan casual e innecesario, me acompañará toda la vida, pues es todo lo contrario.
Me gusta escribir con música como también en silencio, me gusta el grafito tanto como la tinta o los píxeles, me gustan las hojas inmaculadas, las cuadrículadas, las coloreadas, las virtuales, las usadas, las propias y las ajenas tanto como las pizarras o los vidrios empañados. Hay días que apetezco palabras complicadas y otros en que feliz replico cualquier coloquio cotidiano. Pocas veces derramo todo lo que tengo con las mismas palabras que fluye, prefiero encauzar el río a través de metáforas y conexiones ficticias.
No creo ser la mejor en esto, no tengo pensado escribir un libro ni escribir por petición; de esta manera me ordeno, me libero y me auto complazco, porque a diferencia de cualquier otra creación personal, puedo releer mil veces un párrafo y no dejo de encantarme (fenómeno que no sucede claramente con cualquier oración, sólo con aquellas que me parecen maravillosas desde el principio).

Siempre siento que falta un poco por decir, pero prefiero no extenderme demasiado para que el plato también guste por la estética de lo poco y suficiente. Me gustan los espacios ya que los concibo como la distancia prudente con el interlocutor o el metro cuadrado vital para respirar.

No pensé que algún día escribiría sobre escribir.

(Borrador, falta corregir y subrayar)

1 comentarios:

Aureliano Sanchez dijo...

grande katiii! bonito lo k kriviste:) escribe mass puuu! menos papers mas cervantes:)