miércoles, 20 de enero de 2010

Entre sueños y viajes.

Eso siento, siento que miras de lejos sin atreverte a llegar aqui.
Ellos no sabran muchas cosas, pero saben que la vida color verde claro no necesita un lugar físico.
Hoy aprendí a tomar micros, me dí cuenta que desde aquí puedo llegar a muchas partes. Y mientras esperaba la 508 entendí que no me dijiste la verdad, porque no es muy cortés que digamos decir eso, pero lo entiendo. Aprendí a entenderlo, porque no soy nadie para pedirte que adores mi vida.
Como sea, alguna vez las cosas se daran de manera natural.
Ahora extraño cosas puntuales pero no generales, no sé si lo volveríamos a intentar, pero nadie dice que no pasará.
Pasarán muchas cosas, y tú, creo que por primera vez te diste cuenta de lo descarado que eres y parece que te dió vergüenza.
La gente que toma la 104 es civilizada porque hace fila para subir, y aunque haga calor y todo, yo también hago la fila.
Te amaría si encuentras la solución a este dolor. O si me regalas el principio activo de la manzanilla.
El túnel es como cualquier otro, y tiene unos dibujitos grandes señalando las salidas de emergencia. Ví como miraste a tu compañera de asiento, supongo que imaginaste una escenita romántica auspiciada por la semi oscuridad. Yo escuché death cab casi todo el camino y cuando llegué a "Las Palmeritas" salió I will follow you into the dark, y no la cambié porque me gusta y no me produce dolor de estómago escucharla.
Mi mamá me dió un pedacito de sillón y cuando se fue me recosté como una señorita (porque andaba con mini falda) y me permití un sueñito bastante interrumpido por mis propias ganas de no querer dormir. Y desperté con ganas de comer melón verde en paralelepipedos.
Ahora te fuiste, y te lo digo, te vas ahora y no vuelves más.
Se que volverás descaradamente algún día. Espero ser grande para ese entonces.

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