miércoles, 14 de diciembre de 2011

Gracias por dormir.

Y ese día pasé a verte, me veía bonita, era verano... Vestía colores claros que invitaban a jugar, reir y amar...salir, bailar, mirar.
Estaba en mi mejor momento y sentía como nunca había sentido, mi corazón se salía cuando quedaron menos de cinco pasos para llegar a tu puerta.
Llegué, dormías, no me atreví, ni nadie, a despertarte.
Me fui, ese día fue el comienzo del fin... y eso que ni siquiera había empezado.
Tuviste la culpa de estar durmiendo cuando yo estaba en mi mejor momento.

Ahora sabes porque estamos donde tenemos que estar.

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