En silencio para que no chilles constantemente.
No entiendo, por qué nunca puedo percibir lo que pasa contigo.
Tal vez, lisa y llanamente, no te conozco... Y si ahora lo analizo, es probable que sea así.
No es que ahora no importe, pero si, preocupa menos.
No chilles constantemente, ahora todo es más bonito. Y no tiene que ver con lo físico, hablo de aquello, lo "otro".
Hablo de las canciones, hablo de el ritmo de la voz, hablo de como el día comienza "off" y diciéndote que desearía desaparecer por sentirme fome, por no querer hablar... Y, me echo sobre the green grass, miro el mundo (miramos el mundo) con las manzanillas, te cuento un poco sobre mi casa, sobre mi hermana, sigo ahi, y ya no quiero desaparecer. Quiero quedarme hasta tarde.
Es tu paciencia, es que el tiempo te parece infinito, es que siempre quieres quedarte aunque yo cante y mire a la gente, aunque no hable o te cuente sobre mis niños todo el rato.
Y es que siempre te ries tanto, y me haces reir tanto, pero al final del día.
Ya no quiero analizarlo todo, sólo quiero vivirlo, quiero sentirlo.
No chilles, y no te espero.
No te espero, no te espero, no te conozco.
Quédate con todo lo demás, quédate con lo que no compartimos.
No chilles, te derivaste.
(esto es como decir más decorosamente "cállate, te tiraste", pero no, no tiene que ver con esa interpretación)
Y no importó más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario