jueves, 3 de junio de 2010

Like lovers do.

Escribí una respuesta.
Mientras estábamos ahí, buscando razones, discutiendo datos y yo siempre tan vil, te miré, y me dí cuenta que he sido tan indecente contigo. No sé porqué. No sé que me pasó, no sé en qué momento comencé a despreciar cualquier cosa, por cualquier motivo, por estar feliz y por disfrutar. Lo siento. Lo siento mucho. Creo que no será lo mismo, porque me siento asquerosa e indigna, no podría pedirte una segunda oportunidad. Trataré de sonreirte lo más posible, aunque pase lo que pase en tu corazón. No te derivaré más, de ahora en adelante, cuando me ataque la inmadurez odiosa me derivaré yo y sólo volveré cuando pueda comportarme tan soft como un malvavisco rosa.
Falta sol algunos días.
Punto. Punto.

Respecto a lo otro, no sé, no quiero, es cierto que me agradaría pasar un momento así, con un poco de todo, muchas risas, revolcándome en el vacio, en las plumas, en las nubes, en las sensaciones. Pero no quiero, porque no queda detenido en un tiempo paralelo, me invade completamente, me sigue y me trastorna, se mete en mi cabeza y aparece cuando estoy aprendiendo sobre las proteínas y por su culpa me muerdo la boca, me muerdo la lengua, me muerdo las manos y me muerdo el corazón.

Tú. No nada. Izquierda, izquierda. Tal vez sí, tal vez no.

You're my favourite book. (No sabes cuánto) Pero yo no sé cuándo.

1 comentarios:

Cristóbal H dijo...

Me encantan esas frases que parecen como si fueran entredientes. Lo de soft, fue notable, no sé por qué me gustó tanto, pero me dejó con la sensación e ideas que debería seguir leyéndote de vez en cuando.

Saludos! ah y ayer vi a la Claudia Díaz en la Fundación. Reencuentros fundacionales de jóvenes protagonistas.