sábado, 13 de marzo de 2010

Instinto animal, animal.

No me quería quedar, quería correr, quería gritar, no sé, tomar una micro cualquiera e irme a algún lugar más limpio, quería decir tantas cosas pero no tuve el valor de hacerlo.
Desde ese entonces nuestra casa tenía una grieta, esa grieta ha estado siempre, siempre estuvo.
Yo sé que no he hecho las cosas de lo mejor, sé que no sé cómo hacer este tipo de cosas, sé que no sé dejar de pensar mucho en mí, sé que no aprovecho bien los momentos.
¿Por qué lo sé? Porque me siento culpable siempre, egoista siempre, y sé que necesito de algunas cosas materiales para compensar mi falta de tacto.
Tal vez tiene que ser así, y no me puedo obligar a ser distinta en esta circunstancia.

2 comentarios:

ingrid dijo...

y yo e kerido vivir morir sacrificarme por nada y luego vuelvo a ser yo

Nicou dijo...

Uno tiene que ser lo que siente y no importa todo lo que nos equivoquemos o lo poco que nos comprendan, pues somos jóvenes y aún tenemos sentimientos y confianza.

PD. Aunque con un emo comentario paso a dejar nota de que siempre leo este blog y que como buen espejo de ti, muchas veces también me refleja a mi.