miércoles, 27 de mayo de 2009

Entre placeres egoístas y compartidos.

Burdeo, púrpura?
Nadar puede ser tanto como bailar hasta no sentir los pies.
Bailar hasta no sentir los pies puede ser tanto como encontrar un alma gemela a la que no tienes que besar.
Encontrar un alma gemela a la que no tienes que besar es tanto como caminar un día despejado.
Caminar un día despejado puede ser tanto como escuchar la mejor canción repetidas veces.
Escuchar la mejor canción repetidas veces es tanto como recrear la vista en un paisaje.
Recrear la vista en un paisaje puede ser tanto como comer chocolate de leche.
Comer chocolate de leche es menos que hacer tu buena acción del día, pero es algo.
Hacer tu buena acción del día es tanto como tener una rica conversación.
Tener una rica conversación es tanto mejor que tomar una ducha tibia en otoño.
Tomar una ducha tibia en otoño es menos que recibir un abrazo, pero es algo.
Recibir un abrazo es tanto como escuchar un "te quiero".
Escuchar un "te quiero" es más que recibir un mensaje de texto especial.
Recibir un mensaje de texto especial no sé si es más o menos que leer un buen libro.
Leer un buen libro es menos que reencontrarse con un ex mejor amigo.
Reencontrarse con un ex mejor amigo es menos que rememorar tiempos pasados con él.
Rememorar tiempos pasados con él es tan placentero como oler un día de lluvia.
Lo mejor es saber...
(Fuck you!)

1 comentarios:

maderisticabro dijo...

notable el final, sencillamente eso jajajajaja.