Recuerdo aquel día, en que las tías del kinder nos dijeron que pintaramos en un papel nuestras caras. Todo perfecto, hasta que me revisaron mi dibujo y encontraron un error de color, mis ojos. La tía me preguntó ¿de qué color son tus ojos? y yo automaticamente le respondí "cafés".
A los cinco años, ya me sabía los colores, y las pocas veces que me había fijado en mis ojos los había encontrado igual que los de mi hermana, cafés un poco claro.
Me llevó con un espejo a las ventanas, el sol entraba de manera agresiva y ahí procedí a mirar, descubrí, mis ojos eran cafés, y le dije, tía, son cafés, y me hizo volver a mirar hasta que descubrí unos leves mátices verdes... Le dije verdes y quedó feliz, conforme.
Yo quedé fuera de sitio y llegué contando en mi casa que mis ojos eran verdes, de ahí me molestaron hasta hace poco, porque en mi casa todos dicen que mis ojos son cafés.
Aún no sé de que color son realmente, es un misterio... es algo que me ha inquietado toda la vida.
Espero que algún día alguien con seguridad me responda de que color son mis ojos.
1 comentarios:
Tus ojos son caverdes.
Así de simple.
Ahora todos seremos felices comiendo helados, riendo de la vida, pelando a la gente mala onda y sobre todo, caminando, como en los viejos tiempos ¿no?
:)
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